SANCHO. No me dilates, señor,
Tanto bien; mis ansias mira,
Y que desde aquí a mañana
Puede un pequeño accidente
Quitarme el bien que presente
La posesión tiene llana.
Si sabios dicen verdades,
Bien dijo aquel que decía
Que era el sol el que traía
Al mundo las novedades.
¿Qué sé yo lo que traerá
Del otro mundo mañana?
D. TELL. ¡Qué condición tan villana!
¡Qué puesto en su gusto está![117]
Quiérole honrar y hacer fiesta,
Y el muy necio, hermana mía,
En tu presencia porfía
Con voluntad poco honesta.--
Llévala, Nuño, y descansa
Esta noche.
NUÑO. Haré tu gusto.
_Vanse_ TELLO, FELICIANA _y_ CELIO.
Esto no parece justo.
¿De qué don Tello se cansa?
ELVIRA. Yo no quiero responder
Por no mostrar liviandad.
NUÑO. No entiendo su voluntad
Ni lo que pretende hacer:
Es señor. Ya me ha pesado
De que haya venido aquí.
_Vase._
SANCHO. Harto más me pesa a mí,
Aunque lo he disimulado.
PELAYO. ¿No hay boda esta noche?
JUANA. No.
PELAYO. ¿Por qué?
JUANA. No quiere don Tello.
PELAYO. Pues don Tello, ¿puede hacello?
JUANA. Claro está, pues lo mandó.
_Vase._
PELAYO. Pues antes que entrase el cura
Mos ha puesto impedimento.[118]
_Vase._
SANCHO. Oye, Elvira.
ELVIRA. ¡Ay, Sancho! Siento
Que tengo poca ventura.
SANCHO. ¿Qué quiere el señor hacer,
Que a mañana lo difiere?
ELVIRA. Yo no entiendo lo que quiere,
Pero debe de querer.
SANCHO. ¿Es posible que me quita
Esta noche? ¡ay, bellos ojos!
¡Tuviesen paz los enojos[119]
Que airado me solicita!
ELVIRA. Ya eres, Sancho, mi marido:
Ven esta noche a mi puerta.
SANCHO. ¿Tendrásla, mi bien, abierta?
ELVIRA. ¡Pues no!
SANCHO. Mi remedio ha sido;
Que si no, yo me matara.
ELVIRA. También me matara yo.
SANCHO. El cura llegó y no entró.
ELVIRA. No quiso que el cura entrara.
SANCHO. Pero si te persuades
A abrirme, será mejor;
Que no es mal cura el amor
Para sanar voluntades.
_Vanse, y salen_ DON TELLO _y criados con mascarillas_.