CAPITULO OCHENTA Y ZINCO

Que trata de la platica que Aguirre hizo a su jente sobre los

perdones que se hallaron del gouernador Pablo Collado, y de una

escaramuza que de entranbos canpos obo.

Aguirre, viendo que ya la jente del Rrey se le auia quitado de enzima,

dio licencia a sus soldados para que se esparciesen por el pueblo y

casas del, y buscasen todo lo que pudiesen auer para sus perssonas, y

rrouasen a diestro y a siniestro, como solian; los quales, aunque

pusieron toda diligencia hen ello, no hallaron sino solamente las

cedulas que Pablos Collado, gouernador, auia enuiado, porque todo lo

demas dello abia guardado sus dueños y dello les auian rrancheado sus

propios conpañeros.

Sus[496] amigos de Aguirre le dieron luego noticia de las cedulas de

perdon que se hallauan en las casas de aquel pueblo, y no paresciendole

vien que tan presto sus soldados hallasen misericordia, los llamo y

junto a todos, y les dijo: Señores, e sauido que en este pueblo aveis

hallado algunas zedulas del Gouernador desta Gouernacion, por las quales

os ynduze a que os paseis a el y que os perdonara todos los daños que

aueis hecho. Yo señores, como hombre espirimentado en estas cossas y

que os deseo todo el vien que para mi propio, os quiero desengañar

dello, y os digo que no cureis de fyar ni confyar en palabras de

gouernadores ni en papeles ni firmas suyas, porque vien se nos deue

acordar que matastes al Gouernador Pedro de Orsua y a su theniente y a

otros muy amigos suyos, y a vuestro Prinzipe y todos sus capitanes, y al

Gouernador de la Margarita y Alcalde y vecinos della y otras mill

muertes y destruiciones de pueblos que aueis hecho, que en España ni en

las Indias no avido honbres que tal ayan echo, y todas estas cossas yos

certifyco que el propio Rrey de justicia no las puede perdonar, quanto

mas un llicenciado de dos nominativos como Pablo Collado; y si no mira

que auia echo Tomas Bazquez ni Piedrahita ni los otros capitanes que

teuian ya los perdones del mismo Rrey y le auian seruido toda su uida, y

bino despues con todo esto vn bachillerejo de no nada y les corto las

cauezas. Pues osare yo apostar que mas daños y muertes auemos hecho

nosotros en vn dia que todos quantos se an alzado en las Indias contra

el Rrey. Cada uno mire por si y no se crea de ligero ni haga cosa que

presto se arrepienta; que como otras uezes e dicho, en ninguna parte

podeis estar mas seguros que en mi conpañia, en la qual uiuireis segura

y descansadamente. E ya que el Rrey os quiera perdonar o perdone, los

deudos, parientes y amigos de los que aueis muerto os an de perseguir

por sus personas y procuraros quytar las uidas, pues por quanto quereis

veros perseguidos y corridos y ausentados y que no aya estanciero ni

calpiste[497] que no os uitupere y baldone y os llame de traidores y aun

procure poneros las manos, y esto yo os lo profetizo que si me

desanpararedes y os pasaredes al Rrey que sola vna muerte me an de dar a

mi, pero a bosotros tres mill generos de mill muertes y auatimientos; y

nadie cure hazer yncapie ni confianza en estos papeles que aqui an

hallado del Gouernador, por que son vna fruta para todos nosotros bien

mala y dañosa y que deuajo de buen color y gusto tiene muy cruel

ponzoña, y concluyo con lo que otras vezes e dicho: que procuremos

uender nuestras uidas muy bien bendidas y hagamos lo que somos

obligados, que si agora pasaremos trauajos, adelante tendremos descanso,

y si agora tuuieremos hanbre, adelante tendremos artura, y si agora

peregrinamos es para yr y pasar a la tierra que pretendemos, que es el

Peru, donde todo nos es deuido, y llegados a el abra cada uno el premio

de su travajo.

Y dicho esto, y biendo que las casas del pueblo les heran dañosas,

porque por ellas podian entrar los enemigos cubierta o escondidamente,

mando quemar las mas dellas, dejando para rreparo de sus arcabuzeros

algunas casas questauan comodas para hello; y quemandose vnas casas que

estauan zercanas a la Iglesia, salto el fuego hella[498] y quemose.

Otros dizen que vno de los soldados de Aguirre, llamado Francisco

Rodriguez de Gueuara, le pego fuego, y biendo Lope de Aguirre que la

Iglesia se quemaua, por dar alguna muestra o aparienzia de cristiano,

mando luego sacar los ornamentos e ymaxines que en ella auia, y asi no

se quemo todo.

Viendo los del Rrey que Aguirre auia quemado aquellas casas y dejado

otras para poder mejor ofender y rrepararse, luego, aquella propia

noche, pegaron fuego a las otras casas que auia dejado el traidor por

quemar y para su resguarda; y asi quedo todo el pueblo quemado y

asolado, sin auer en el en pie mas de sola la casa y sitio donde estaua

alojado Aguirre con su jente.

Hechas estas buenas hobras, bino la noche, en la qual anbos canpos

durmieron con vien poco rreposso, temiendose qual auia de dar a qual,

pero de anbas partes se hizo tan bien, que de donde se alojaron nunca

hizieron por aquella noche ningun mudamiento, aunque todauia los del

canpo de su Magestad, con la justizia que de su parte tenian, se

atreuieron a acometer, y fue que esta propia noche, ya que queria

amanescer vino el maese de canpo Diego Garcia de Paredes, con algunos

amigos suyos a cauallo con cinco arcabuzes, quera toda el artelleria del

canpo del Rrey, zerca de donde estaua Aguirre, y disparandolos y

haziendo otros alborotos, desasosegaron al contrario y le pusieron en

arma; el qual luego se puso a punto y a pique con todo silencio; y

auiendo ya amanecido y biendo donde estaua el Maese de canpo, y la demas

gente que le auian dado el arma[499] y alvorada mando salir

escondidamente de su fuerte y alojamiento quarenta arcabuzeros para que

fuessen a dar sobre los que estauan con el Maese de canpo.

Los quarenta arcabuzeros lo hizieron tan fyelmente que, casi sin ser

sentidos, fueron a dar sobre los del Rrey que les auian alborotado, los

quales, ya questauan algo zerca, los uieron, y sacando las flacas armas

que tenian y balerosos esfuerzos y animos para poner las uidas por la

honrra de su Rrey, les esperaron para darse con ellos de las harmas; los

quales viendo que ya los del Rrey les auian uisto y que sin ningun temor

los esperauan, no curaron de arremeter, mas deteniendose algo lejos,

comenzaron a disparar algunos arcabuzes, de los cuales nunca hirieron a

nadie, ni los del Rrey asi mesmo hicieron daño alguno en sus contrarios,

y de conformidad, dejando los puestos uirgines y sin ninguna sangre

derramada, sse retiraron cada esquadron o compañia hazia donde estaua su

canpo o alojamiento.

Dizese que aqui, desta uez, entre estos quarenta arcabuzeros de Aguirre

y los questauan con el Maese de canpo de parte del Rrey, se trauo una

muy peligrosa y braua escaramuza, y que sin que ouiese ningun herido, se

rretiraron anbas partes, como se a dicho. Yo lo tengo por

difycultoso[500] que se ouiese trauado peligrosa y braua escaramuza sin

peligrar nadie; y el dezillo desta suerte deue de causar[501] la poca

espiriencia que el autor que esta rrelacion dio tenia de cosas de

guerra, porque a qualquier uista que le dauan en que disparauan

arcabuzes, la llama escaramuza y muy braua y peligrosa; y asi haze en su

Istoria o rrelacion de donde esto se trasunto, memoria de muchas

escaramuzas, y en todas hellas no se hallara que hayan herido vn solo

honbre. Hello deuia ser, como se a dicho, que de lexos se saludaban, y

todos sse guardauan muy bien, que ni los vnos querian matar ni los otros

que los matasen.

Historia de Venezuela, Tomo II · 第 143 / 273 题