CAPITULO SSESENTA Y OCHO

Que trata de un fraile rreligioso de la horden de Santo Domingo,

que mando matar Aguirre, y la causa porque.

Estaua en la zivdad de la Margarita otro rrelixioso de la horden del

señor Santo Domingo, de quyen antes de agora emos echo mencion, el qual

hera ssacerdote y honbre de buena bida, con el qual Lope de Aguirre, mas

por cumplimiento de las gentes que por saluar su anima ni descargar su

conciencia, se auia confesado.

Dixose, y asi se deue creher, queste catholico rrelixioso, en la

confysion, deuio de dar algunas asperas rreprehensiones al traidor y le

deuio de hazer algunas santas exortaciones, como hera obligado, para que

dexase aquel mal camino que lleuaba y se rredujese al seruicio de Dios y

de su Rrey y no echase sobre si tantas animas como cada dia mataua; y

como los malos y percitos[440] las exsortaciones que de parte de Dios se

le hazen no las quyeren acetar, antes las rreprueban y desechan de si, y

toman o forman cierta manera de odio con los que se las dizen y les

amonestan a que dejen el mal y se lleguen a el uien, como por

espirienzia se a uisto que lo an echo y hizieron muchos antes y despues

del advenimiento de Nuestro Maestro y Rredentor Jesucristo, asi este

cruel traidor, que sacando de lo quel confesor le auia dicho y

persuadido contra el para que dejase y se apartase de su mal camino,

formo muy grande oydio[441] contra el y no lo podia ver, y aunquel

demonio le auia puesto en el coracon muchas uezes que lo matase, no lo

auia hecho, por ventura pareciendole que por ser sazerdote y rreligioso

se lo estoruarian o le yrian a la mano algunos; y como el barrachel

Panyagua llego y le dixo que auia muerto al frayle que mato con el uiejo

en la estancia, despues de auerselo agradecido, le dijo Lope de Aguirre:

«pues aueis muerto ese fraile, id a matar esotro que a quedado», de

donde se ynfiere que si el Panyagua no abriera la puerta a matar el

frayle, que de su propio motiuo mato, nunca Aguirre por uentura se

acordara de hazer matar a su confesor; y benido el barrachel Panyagua

con sus sayones a cunplir lo que el heretico traidor le auia mandado,

toparon a el fraile en el camino; y otros dizen que le allaron en la

Iglesia y sacandole de alli le lleuaron y metieron en una casa donde le

dixeron como por mandado de su jenesal le querian matar.

El rrelixioso les rrogo que le dejassen encomendarse a Dios nuestro

señor, y ellos le dijeron que lo hiciese asi, y tendiendose el deuoto

rrelixioso en el suelo boca auajo en señal de muy grande vmilldad, rreco

el salmo de _Miserere mei Deus_, y otras santas debociones, y haziendole

lebantar del suelo los sayones para executar su ofycio, les dijo que a

aquella muerte que le daban o querian dar la rreceuia con toda vmilldad

por Dios nuestro señor y de muy entera boluntad, y que asi se la diesen

la mas cruel que pudiesen, e hincandose de rrodillas, y puestas las

manos a el cielo, el uarrachel y sus sayones le pusieel cordel por la

uoca y le comenzaron a dar garrote por halli, y con la fuerza que ponian

le rronpieron y hicieron pedazos toda la boca; y biendo los sayones que

con este jenero de crueldad el rrelixioso no acauaua de morir, abajaron

el cordel a la garganta y apretandole con vn garrote le acauaron de

matar, y asi se uuo entendido queste deuoto rrelixioso que por hazer su

ofycio de confesor como hera obligado, rreciuio la muerte con tan entera

boluntad y por mano deste tirano, fue martir.

Historia de Venezuela, Tomo II · 第 126 / 273 题