CAPITULO SSESSENTA Y SIETE

Que trata de como Alonso de Villena, queriendose vyr, porque

Aguirre lo queria matar, hecho cierta fama para que despues no le

castigase, y de ciertos españoles y una muger y un fraile que por

su cavssa mato.

Entre los amotinadores que auian quedado bibos, de los que se hallaron

en la muerte de Don Pedro de Orssua, governador, hera un Alonso de

Uillena, el qual, asi en aquel primer motin como en todos los demas que

despues se hizieron, no hera de los menos culpados, antes de los que mas

se preciauan hazer crueldades y otras desverguenzas, por lo qual le auia

sustentado Aguirre y conseruado en su amistad con la uida, al qual, en

este tienpo, rreuoluieron con Lope de Aguirre, en general, diziendole

del ciertas parlerias de poca ynportancia, a cuya caussa Aguirre se

enojo con el Alonso de Billena, y rriñendole malamente mostro no[432]

tenelle tan buena boluntad como asta alli.

El Alonso de Villena, que por elargo[433] tienpo que auia comunicado con

Aguirre conocia ya sus hobras, y que no hera menester sino auer el muy

poco henojo con el mas amigo para matallo, andaua buscando que modo

tendria para huirse de su conpañia, de suerte que despues la justicia

del Rrey no le hiziese mal, porque como auia sido tan culpado en la

muerte del gouernador Orsua y de otras personas, tenia temor que le

auian de castigar, y mucho mas temor tenia de que el Aguirre le auia de

matar; y para tener ocasion o achaque de dezir despues que porque el

tenia conzertado de matar a Lope de Aguirre y seruir hen ello a su

Magestad y siendo descubierto esto en el canpo tuuiese caussa para

zafarse de sus manos y defensa para con los ministros del Rrey, derramo

el mismo Villena fama entre algunos soldados que matasen a Lope de

Aguirre, y que el lo queria matar.

Esta fama derramada por el Alonso de Billena, vino a noticia de Lope de

Aguirre, el luego[434] mando a ziertos ministros y amigos suyos que

fuesen a matar Alonso de Billena, el qual estaua sobre el auisso, y aun

con espias puestas, y sintiendo uenir la jente, se salio por otra parte

y se fue al monte y no pudo ser auido, y asi se debulgo luego que se

auia vydo por lo quel Lope de Aguirre lo enuiaua a matar por motin que

hordenaua contra hel; y esta cautela no solo fue publica entre los de

Lope de Aguirre, mas entre todos los uezinos de la isla Margarita, y lo

que della rredundo fue quel Alonso de Billena escapo la uida y por el

dieron la muerte a otros, en esta manera: que el Villena tenia algunos

amigos particulares, entre los quales heran vn Dominguez, alferez de la

guardia de Lope de Aguirre, y otro Loaica, de los quales presumio el

traidor que pues estos heran muy amigos del Uillena, que no podian dejar

de auer sido con el en el concierto y trato que el Villena auia

publicado que queria hazer sobre el matar a Aguirre, y asi se determino,

sin auer mas ynformacion, de matallos; y cometiendo la muerte del

Dominguez a un Juan de Aguirre, su mayordomo y muy particular amigo, le

mando que le quytase la uida, por que le auia querido matar con Billena,

y haziendo Juan de Aguirre lo que su muy querido capitan le auia

mandado, se fue muy desimulado para donde el Dominguez estaua, desto

bien descuidado, y echando mano a una daga que lleuaua, le dio muchas

puñaladas, con que cruelmente le quyto la uida; y luego dieron garrote a

Loayca, sin dejar al uno ni al otro rreceuir el sacramento de la

confision, y enrredando con esta diabolica ocasion otros ynozentes y sin

culpa, mando prender a la señora de la casa donde posaua el Alonso de

Billena, que se dezia Ana de Rroxas, casada, y poniendole por cargo y

culpa que en su casa auia el Alonso de Billena tratado y conzertado de

matalle con los demas, y que hella auia sido sauidora del motin que

contra hel se auia hordenado, y como muger que le deseava la muerte lo

auia callado y desimulado y dado consentimiento a hello, mando luego que

la ahorcasen del rrollo questaua en la plaza; y no poniendo hen ello

mucha dilacion aquellos sus ynfernales secaces, la tomaron luego sin mas

dilacion y la llenaron al rrollo y la colgaron del; y para que la

muerte desta ynozente muger fuese entre hellos mas celebre y solene,

trajeron todos los mas sus arcabuzes, y tomando por terrero o blanco

aquella buena muger que en el rrollo auian colgado, la qual aun no auia

acauado despirar, le comenzaron a tirar de alcabuzazos, estando su

ynfame capitan presente, por uer qual lo hazia mejor, los quales[435] es

de creher que por dar mas contento al que lo mirava, procurauan de

enplear sus pelotas en aquel cuerpo de aquella honrrada muger.

Y porque no pareciese que una traicion que se auia yntentado contra un

rrey como Lope de Aguirre, traidor, quedaua con tan poco castigo, acordo

pasar adelante con su afycion de demonio. Mando a un su barrachel[436],

llamado Panyagua, que fuese a una estancia a donde estaua curandose el

marido de aquella honrrada muger que abia ahorcado, que hera un biejo

tullido y enfermo, llamado Diego Gomez y que lo matase.

El barrachel, tomando consigo a otro su conpañero, llamado Manuel

Baez[437], portugues, y a otros españoles, se fue a la estancia donde

estaua el uiejo, sin auer dado ocasion alguna para que le quytasen la

uida, y dandole garrote[438], lo despacho uien en breue.

Estaua con este uiejo honrrado, vn rreligioso, sazerdote[439] de la

horden de Santo Domingo, al qual como el varrachel Panyagua lo uiese,

pareciole que no abria cosa con que mas contento diese a ssu capitan,

que con matar vn frayle, por el mucho odio que Aguirre mostraua tener

con ellos; y poniendo por hobra lo quel diablo le trajo a la memoria y

boluntad, tomo al frayle y de su propia avtorida, sin auerselo mandado

Aguirre ni persuadido otro ninguno, le dio garrote, y despues de auello

muerto lo enterro con el uiejo en vn hoyo, y rrouando todo lo que en la

estancia hallo, el y sus conpañeros se boluieron con mucho contento a

dar noticia a su capitan de lo que auian echo; el qual se holgo mucho

dello, porque no deseaua otra cosa sino que sus soldados hiziesen muchos

rrovos y crueldades y matasen toda la gente que pudiesen, por tenellos

mas prendados y seguros.

Historia de Venezuela, Tomo II · 第 125 / 273 题