CAPITULO SSESENTA Y QUATRO

Del alboroto y miedo que obo hen el Rreyno con la nueua de la

benida de Aguirre, y de las personas que fueron señaladas para yrle

a rresestir, y la horden que lleuaron de los sseñores del

Audiencia.

Rrezeuidas las cartas de auiso en el nuevo Rreyno de Granada, que el

capitan Pedro Brauo de Molina, justizia de Merida, scriuio y enuio sobre

el alzamiento y rrebelion de Lope de Aguirre y sus secazes, obo muy

grande alboroto en todos los pueblos del, presumiendo que con la mucha

pujanza que Aguirre tenia de armas y jente yntentaria pasar por su

tierra y los pondria en algun aprieto y desasosiego, por lo qual los que

gouernauan toda la prouincia, quera el llicenciado Grageda y el

llicenciado Artiaga y el llicenciado Angulo de Castrejon y el

llicenciado Villafaña, oydores del Audiencia Real de su Magestad tiene

en la ciudad de Santafee, en el ualle de Bogota, acordaron y

determinaron poner toda la jente y pueblos del distrito a punto de

guerra, nonbrando por capitan general de toda la gente que siendo

nezesario se juntase para esta guerra, al mariscal Don Gonzalo Ximenez

de Quesada, que despues fue Adelantado, persona de gran suerte y balor,

y por maese de canpo a Hernan Banegas, capitan y vecino de Santafee,

hombre graue y de mucha calidad, asi por parte de antigua genealogia de

los Uanegas de Cordoua, de donde procede, como por las prouincias quel

apaciguo y poblo, que poblo[423] en el Nueuo Rreyno, y por capitanes de

a cauallo a Juan de Zespedes, vezino y capitan asi mesmo de Santafee, y

a Gonzalo Xuarez, poblador, vezino y capitan de la ciudad de Tunja, y

por capitanes de ynfanteria a Juan Rruiz de Orejuela, uezino de

Santafee, todos descubridores, conquystadores y pobladores del Nueuo

Reyno, y por capitan de la guardia o del sello rreal nonbraron a Gonzalo

Rrodriguez de Ledesma, natural de Zamora, vezino de Santafee, y asi

mesmo nonbraron en cada pueblo de los demas de su distrito vn capitan

para que hiciese rreseña de la gente que auia, para que con las armas

que tuuiesen estuuiesen todos a punto para quando fuesen llamados.

Escriuieron al capitan Pedro Brauo de Molina, que es el que auia dado el

auiso, agradeciendole el cuidado y dilijencia que hen ello auia puesto,

mandandole que en ninguna manera desanparase su pueblo, aunque el

Gouernador de Benenzuela le ynbiase a pedir socorro, sino que se

estuuiese en el con toda su gente a punto, poniendo todo cuidado y

solezytud en dalles auiso por la posta de las nueuas que tuuiesen de la

uenida de Aguirre o de su suceso, e que si acaso vuiesse de pasar por

aquel pueblo de Merida, alzase todas las comidas a la rredonda y se

uiniese delante del quytandole los mantenimientos y no curase de dalle

nenguna vista, porque hera mucha la pujanca que el traidor y su jente, y

de uerse con el no podia dejar de rreceuir algun notable daño; y

juntamente con esto ynbiaron con toda breuedad a dar mandado y auisso a

las Gouernaciones de Popayan, Santa Marta y Cartaxena, mandando a los

Gouernadores dellas questuuiesen aperceuidos con su jente para si fuese

pedidoles socorro, y si el amotinado con su jente aportase a sus

Gouernaciones que hiciesen el deuer en todo.

Echa rreseña y discrecion en el Nueuo Rreyno de Granada de la jente que

podia salir en canpo a dar batalla a los amotinados, se hallo que

quedando gente de guardia en los pueblos de Santa Fee, Tunja, Velez,

Panplona, Ibague, Tocaima, Marequyta y Billa de San Cristoual, podian

salir a dar batalla en el canpo mill y quinientos soldados muy bien

aderecados[424], los quatrocientos piqueros y mas de los docientos

arcabuzeros, y los demas gente de a cauallo y rrodeleros. Toda esta

jente mandaron los Oydores e Gouernadores que se estuviesen en sus

pueblos a punto de guerra y con las armas aderezadas, haciendo de tantos

a tantos dias sus rreseñas, para que quando fuesen llamados acudiesen

donde les fuese mandado.

Los soldados y jente prinzypal de la ciudad de Santa Fee y de otros

pueblos del Rreino, con el bullicio de la guerra mouian entre si muchas

platicas sobre lo que seria mas azertado, salir al enquentro a los

amotinados al camino o esperallos en lo que llaman el rriñon del Rreino,

y azerca desto auia diuersidad de opiñones, porque algunos heran de

parezer que junta la jente de guerra, no haciendo ausencia del canpo la

Rreal Audiencia que rrepresentaua la persona rreal, esperasen al traidor

en el Rreyno o rriñon del, en la prouincia de Tunja, hacia la parte de

Panplona, que hera por donde auia dentrar Aguirre, en vnas poblazones

que llaman Zeniza, que es tierra esconbrada y llana y abundante de

comida y mantenimientos. Otros decian que lo mas azertado hera que el

capitan jeneral del Rreyno, con toda la gente del Rreyno de guerra y

aderezos para hella, se fuese a una prouincia questa entre Panplona y la

uilla de San Cristoual, llamada Ququta, y que alli esperasen al traidor

y se le diese la batalla, porque quando Aguirre con su jente llegase a

esta prouincia de Ququta, no podian dejar de llegar o muy cansados y

deuiletados, asi por el mal camino que asta alli tenian que andar, como

por el poco socorro y mucha falta de comida que abian de tener, y asi

facilmente serian desuaratados.

Entendidos estos parezeres por los superiores, mandaron que zesase la

platica por entonzes, y que en segundando la nueua y sauiendo cierto que

el traidor que auia dentrar en el Rreino, se daria la mejor horden que

conuiniese y se diria lo que se auia de hazer, aperciuiendo asi mesmo a

los capitanes y encargandoles questuuiesen a punto con su jente y armas,

los quales lo hicieron tan bien, asi uezinos como soldados, que en

pertrecharse de armas para la guerra y adornar sus personas de rricos y

lucidos uestidos de oro y plata y sedas muy fynas, gastaron mucha suma

de pesos de oro, sin que el Rrey les diesse un solo marauedid de

acostamiento para ayuda del gasto.

Pusose asi mesmo mucha diligencia en sauer si en las prouincias del

Nueuo Rreyno auia algunos soldados de los que en tiempos pasados auian

estado en Piru y halladose en las rrebeliones y alcamientos de Pizarro y

Francisco Hernandez Giron y de los demas alterados, para prendellos y

ponellos a rrecaudo.

Tenían y tuuieron guardia todo el tiempo que turo la esperanza de la

uenida del traidor en las casas rreales, donde esta el sello de su

Magestad, la qual tenia a cargo de poner el capitan de la guardia

Gonzalo Rodríguez de Ledezma. Velauan cada noche mas de treinta honbres

armados, y asi estuuo todo el Rreino con este sobresalto y en arma a

punto de guerra, desde que a el fue la nueua del alzamiento de Aguirre,

que fue por el mes de Septiembre del año de sesenta y uno, hasta la

Pascua de Nauidad del mismo año, que dieron las nueuas de como fue

desuaratado y muerto; y lo mismo se hizo en las otras Gouernaciones que

arriua emos nonbrado, y en las comarcanas; y con esto se buelue nuestra

Istoria a proseguir adelante con las crueldades y lo demas que Lope de

Aguirre en este ynterin estaua haziendo en la Margarita.

Historia de Venezuela, Tomo II · 第 122 / 273 题