De como se le huyeron quatro soldados en la Margarita Aguirre, y lo
que hizo sobre hello, y como le trujeron los dos dellos y los
ahorco sin confyssion y mando matar a un frayle.
Algunos ssoldados de los que Lope de Aguirre traia consigo, viendo quan
poca seguridad tenian en sus uidas y personas, porque quando mas amigo
hera vno de Lope de Aguirre y mas seguro pensaua questaua, entonzes lo
mataua, andauan bacilando que horden tendrian para yrse y huirsse de su
compañia, los quales no lo osauan hazer, lo uno por ser la tierra tan
corta y tan trillada y sauida de los uezinos, a los quales tenia Aguirre
sujetos y presos y facilmente los podria opremir con graves amenazas a
que buscasen a los que se ausentasen y los trujesen ante el, donde no
pagarian ssu huida con no menos de con muy cruel muerte; lo otro porque
el traidor de Aguirre tenia de noche y de dia muy grandes guardas y
zentinelas y rrondas y sobrerrondas en todo el pueblo y especialmente
por los caminos que del salian por la isla, a fin de que ninguno pudiese
entrar ni salir a dar auiso en ninguna parte sin que el lo entendiese ni
supiese. Pero prospuestas todas estas cosas y temores, se quisieron
auenturar quatro soldados casados, en compañia, llamados Francisco
Bazquez y Gonzalo de Zuniga y Juan de Billatoro y Luis Sanchez del
Castillo; lo qual sauido por Lope de Aguirre, traidor, comenzo
alborotarse, pareciendole que si en aquel negocio de la ida de aquellos
soldados no mostraua mas aspereza de la que hera menester, que se le
herian[375] poco a poco todos, y asi comenzo hazer muy grandes
bramuras[376] y amenazas de mostrarse muy feroz contra los uezinos y
contra Don Juan de Billandrando, gouernador, y contra los demas que
tenian presos, diziendoles quellos tenian escondidos aquellos soldados y
sauian dellos, y que ya questo no fuese, que en su tierra estaban y que
no se les podian yr, y que si no querian uer la destruicion de sus
personas y de toda aquella tierra, que los trajesen, que trayendoselos,
no solo liuertarian a si y a su patria, mas les daria de albricias y
hallazgo por cada uno de los quatro docientos pesos. Juntamente con esto
hizo muy particulares amenazas de la uida a Don Juan de Billadrando,
diciendole que diese luego mandamientos para que aquellos honbres se
buscasen y se los trujesen, si no, que haria morir por ello. El
Gouernador, vestido del temor de sus amenazas, entendiendo que el
traidor lo haria mejor que lo decia, persuadio a los uezinos a que los
buscasen y los trajesen, y para ello les dio todos los mandamientos que
Aguirre le mandaua.
Hechas estas diligencias se boluio Lope de Aguirre[377] los soldados que
de la isla se le auian llegado y les dijo que pues hellos sauian muy
bien la tierra, que tomasen consigo algunos soldados marañones y fuesen
a buscar los huidos. Los uecinos por vna parte, marañones por otra, vnos
por el temor del daño que podian rresceuir, otros con codicia del dinero
que les auia mandado por la hallada de los huidos, pusieron toda la
diligencia posible en buscar aquellos pobres soldados, no desimulando
con ninguna parte de las donde presumian que podian estar, y asi los dos
dellos, llamados Juan de Uillatoro y Luis Sanchez del Castillo, fueron
de tan corta bentura que los toparon y los trujeron a poder de Lope de
Aguirre, el qual, sin mucha dilacion, ni sin dejalles gozar del
sacramento de la confision, los ahorco del rrollo, diciendoles muchos
uituperios y denuestos por auerse ausentado y buscando modo como estar
en seruicio de su Magestad, y asi quando los ahorco les mando poner vnos
rretulos, a cada uno el suyo, que decian: «a estos honbres an ahorcado
por leales seruidores del Rey de Castilla». Despues de ahorcados dezia
en presencia de sus soldados a los muertos: «ueamos agora si el Rrey de
Castilla os rresuzytara o dara la uida».
Muchos soldados de Lope de Aguirre que tenian proposito de huirse,
viendo la diligencia que los vezinos pusieron en buscar los que se
vyeron y el castigo que Aguirre hizo hen ellos, mudaron el proposito que
tenian y se estuieron quedos, por no parezer el martirio que los otros
sus conpañeros auian padecido, y porque hellos no sauian la tierra ni
los escondrijos della.
Los otros dos soldados, llamados Francisco Uazquez y Goncalo de Zuñiga,
fue Dios seruido que no pareciesen. Asi escaparon la uida[378] y se
quedaron en la isla escondidos.
Sucedio queste propio dia que el traydor de Aguirre ahorco a estos dos
soldados, azerto a pasar por la plaza vn fraile, sazerdote de la horden
de Santo Domingo, y biendolo Lope de Aguirre mando que luego le fuesen a
matar, y los vezinos questauan presentes le rrogaron que lo dejase y no
lo matase, el qual, por conplazer a los uecinos, lo dejo por entonces,
mas despues le dio martirio, como adelante se dira.