Que trata de como algunos soldados que auia en la Margarita se
pasaron a Aguirre, y de algunos auisos que le dieron, y de como
Aguirre ynuio por el nauio del fraile Montesinos.
Apoderados los amotinadores en la isla Margarita en la forma que se a
dicho, y dando alguna señal de sus tiranias y crueldades, aunque no de
los muy atroces, estauan en aquel pueblo algunos soldados a quien
parecia muy bien la mucha liuertad y atrevimiento de que los soldados y
secaces de Lope de Aguirre vsauan, rrouando a diestro y a siniestro y
haziendo otras fuercas y biolencias asi a los uecinos como a las mujeres
de aquella tierra, sin por ello rreceuir ninguna punicion ni castigo,
antes al que mas rrouaua y hurtava y mas molestia hazia, aquel trataua
mejor Lope de Aguirre y le fauorecia mas, pareciendole que los que mas
males y daños ouiesen echo a los seruidores del Rrey y contra su
Magestad, que por rrazon de ser mas culpados no osarian en ningun tienpo
pasarse a el Rey ni apartarse de su sujecion y motin.
Zeuados, pues, los soldados que en la Margarita auia de esta liuertad, y
con perversa codicia de poder libremente hurtar y rrouar algunas
rriquezas que hellos abian uisto esconder a los uezinos, acordaron
meterse deuajo de la sujecion y bandera de Lope de Aguirre, y asi se
fueron a el y se ofrecieron en su seruicio, prometiendole de seguille de
contino y poner por el y en su seruicio sus uidas, y pelear como leales
soldados suyos, el qual los admitio en su conpañia, y luego les hizo
pagar algun sueldo adelantado, porque no tuuiesen lugar de poderse salir
afuera, lo qual si ellos yntentaran les costara[373] la uida, y asi les
hizo pagar y pago de aquello que de la hazienda rreal se auia rouado, y
los asento en la matricula de sus soldados y les dio liuertad para que
fuesen tan grandes vellacos como los demas que asta alli le auian
fyelmente seguido, los quales vsando de la liuertad que hellos tanto
auian deseado, comezaron a juntar algunos de los otros soldados viejos y
a lleuallos y a yrse con ellos a las partes y lugares donde sentian o
entendian que los uecinos tenian puesto en cobro o escondido algunas
cosas de mercadurias y rropas de su uestir y otras joyas y preseas, y lo
buscauan y hallauan y partian entre si muy amigable y ermanablemente.
Fueron estos nueuos soldados que se pasaron deuajo de la bandera de los
amotinadores, causa de muchos mas daños y crueldades de los que pudieran
sobrebenir si hellos no se les pasaran Aguirre, porque como honbres que
sauian muy bien la tierra o ysla, la qual es tan pequeña como es
notorio, dauan noticia a los amotinadores de todo lo que en ella auia,
enseñandoles los caminos para algunas estancias y heredades donde
algunas personas estauan rrecoxidas o tenian sus mugeres y hijos, y asi
le dieron noticia estos soldados mas que traidores a Lope de Aguirre, su
capitan, de como en vn pueblo llamado Maracapana, ques en la Tierra
Firme, bien zerca de aquella isla, estaua vn fraile prouincial de Santo
Domingo, llamado frai Francisco Montesinos, el qual tenia un nauio muy
bueno y grande y bien artillado, y estaua alli con cierta gente o
soldados entendiendo en la conversion de aquellos naturales, a quien su
Magestad le auia cometido, y que con mucha facilidad y bien poca jente
podrian tomar el nauio y trahello a la Margarita, en el qual con toda
breuedad se podria seguir la derrota de Piru por Nonbre de Dios.
Holgose mucho Aguirre desta nueua que le dieron, y assi luego, con toda
dilijencia y breuedad, hizo enuarcar en vn bergantin o fragata diez y
ocho soldados ssuyos con un capitan llamado Pedro de Monguya, vizcaino;
y dandole por piloto an negro de quella isla[374], que hera muy diestro
en la nauegacion de todos aquellos puertos, les mando que luego, sin
hazer escala ni parada en ninguna parte, se fuesen derechos donde estaua
el nauio del fraile, y lo tomasen, y se lo trajesen; los quales luego se
partieron a cunplir lo que su capitán les mandaua, y yendo nauegando,
toparon en el camino el nauio o barco de Plazuela, mercader que ariua
se dijo que tenia preso Lope de Aguirre porque le dijeron que lo auia
escondido, y un Diego Hernandez, portugues, con otros tres conpañeros
suyos, secazes del traidor, se metieron en el barco y se boluieron con
el a la Margarita, con que escaparon la uida a el Plazuela, como se a
contado, y el capitan Menguia, con sus catorzes conpañeros, prosiguio su
biaje y derrota a donde estaua el navio del fraile, e ya que llegaron
zerca les parecio al Capitan y a algunos soldados, que no deuian tener
muy dañadas las yntenciones, que arto mas asegurauan sus uidas con
quedarse o hazerse con el fraile y dalle auiso de lo que pasaua para que
de parte de su Magestad se pusiese algun rremedio, que no hazer lo que
Aguirre les mandaua, pues el galardon que al fin les auia de dar, auia
de ser quytalles la uida. Los demas soldados, que no les parezia vien lo
que Monguya queria hazer, desimularonlo, arto contra su boluntad, por
parezelles que de ai adelante no auia de auer liuertad para rrouar; y
unos de boluntad y otros por fuerca, se fueron derechos a donde el
fraile estaua, vien descuidado de su uenida y del suceso de su enbajada,
el qual los rreciuio alegremente, y despues que hellos dijeron la causa
de su benida y el suceso de su jornada, se alboroto algo y no se fyo
mucho de los soldados, antes les quyto luego las armas, rrecatandose
dellos, los quales lo tuuieron todo por vien, por dar alguna muestra o
señal de que heran ynocentes y sin malicia ni culpa alguna de lo hasta
alli sucedido, y luego frai Francisco Montesinos conto la jente que
consigo tenia y los marañones que le auian dado el auiso, se enbarco en
su nao para yr a dar auiso a la Borburata, puerto de la gouernacion de
Benencuela y a Santo Domingo, y de camino pasar por la Margarita, por
uer si podia hazer algun daño a Lope de Aguirre y a sus ssecazes.