CAPITULO ZYNQUENTA Y UNO

Que trata de como los amotinadores entraron en la Margarita y se

apoderaron en el y en las casas y haziendas de los uecinos, y de

todo lo que aquel dia hicieron.

Dia de la Magdalena, martes beinte y dos de Jullio, seria a ora de

mediodia, Martin Perez, maese de canpo de Lope de Aguirre, auiendose

adelantado con muchos soldados armados y a cauallo, entro por el pueblo

de la Margarita, corriendo con todos los que le seguian, dando muy

grandes uozes y carreras, diziendo: viua Lope de Aguirre, liuertad,

liuertad; biua Lope de Aguirre; y con este rregocijo y apellido se

fueron derechos a la fortaleza, que estaua auierta y se aposentaron y

apoderaron en ella. Otros muchos soldados, en quadrillas, se esparcieron

y fueron por todo el pueblo, y a todos cuantos topauan, que bien

descuidados desto estaban, les quytauan las armas.

Dende a poco[367] llego Lope de Aguirre con sus presos, y se fue derecho

con ellos a la fortaleza, y dejandolos con todo rrecado[368] y guardia,

se salio con vna parte de sus soldados y se fue a cortar el rrollo

questaua en la plaza, los quales con hachas comenzaron a dar en el, y

por mucho que trabajaron no lo pudieron cortar; algunos dizen que por

ser de guayacan, ques palo muy duro, no lo cortaron; otros dizen que no,

sino quel rrollo se defendia pronosticando como auia de preualeszer el

Señor por quyen estaua alli puesto mas que los del motin. Ello parecio

cosa de milagro, aunque pocos echaron de ver hen ello, porque les

parecio que si todauia porfiaran, los amotinados y traidores le

cortaran, pero al fin se quedo en su honrra; y pasando de alli adelante

con el odio que tenian a su Rey, se fueron derechos a una casa donde

estaua la Caxa rreal, y sin esperar llaues ni ofiziales para pedilles

quenta, quebraron las puertas del palacio e casa donde estaua la Caxa, a

la qual, asi mesmo, hizieron pedazos y rrouaron todo el oro que hen ella

auia, rronpieron e hicieron pedazos los libros en questauan las quentas

rreales, y acauado de hazer esto, Lope de Aguirre, como honbre que ya

estaua apoderado violentamente en el señorio de aquella ciudad, echo

luego bando en que mando que so pena de la uida, todos los uezinos de la

isla pareciesen ante el con todas las armas que tuuiesen, y que so la

misma pena de muerte, todas las personas y bezinos que tuuiesen[369] en

el canpo, se rrecoxiesen luego a el pueblo y no saliese ninguno del sin

su licencia, lo qual se apregono publicamente, y luego mando traher a

la fortaleza de casa de un mercader[370], vna pipa de uino para que se

alegrasen los enfermos, y dentro de dos oras se la beuieron toda, sin

dejar nada della.

Prendio luego el traidor a un Gaspar de Plazuela, mercader, porque le

dijeron que auia mandado esconder vn barco suyo que uenia de Santo

Domingo, y lo quyso matar por ello, y si el uarco no paresciera sin duda

lo matara; y como la gente de aquella isla aun no le conocian por señor,

porque no tuuiesen lugar de poner en cobro algunas cosas de mercadurias,

mando luego aquellos ministros suyos de quyen el mas se fiaua, que

fuesen por todas las casas del pueblo y que biesen todas las mercadurias

y bino y otros mantenimientos que hen ellas auia, y lo rregistrasen todo

y mandasen que so pena de la uida no llegasen a hello; los quales

haciendo mas de lo que les mandauan, yban y tomaban todas las cosas de

comer y bino para ueber y algunas rropas de seda y lienzo y lo traian a

la fortaleza, y lo demas enzerrauan en algunas camaras o tiendas y

dejauan mandado a los dueños que so pena de la uida no llegasen a hello,

lleuandose hellos las llaues de todo, y diziendoles que mirasen por si,

porque todo quedaua ynuentariado.

Apoderose Lope de Aguirre en cierta cantidad de mercadurias que alli

auia de su Magestad, de un nauio que se avia tomado por perdido, y como

si fuera de su herencia lo partio todo entre sus soldados, y mando

luego que le trajesen halli todas las canoas y piraguas que auia en la

isla, las quales trujeron, y luego las mando hazer todas pedazos, porque

no fuesen a dar auiso a ninguna parte; y con esto se fueron a descansar

aquel dia.

Hallaron los traidores aquella ysla la mas rrica y prospera que jamas

desde que se poblo nunca auia estado, asi de mercaderias como de comidas

y dineros, por questauan los uezinos tan proueidos y pertrechadas sus

casas de todo lo nezesario, que hera plazer uellas, a todos los quales

los traidores saquearon muy por entero de mas de la forma dicha, que no

les dejaron con que pudiesen tornar alcar caueza, y aun algunos no solo

les quytaron sus haziendas mas las uidas con ellas.

No es justo que se pase sin consideracion el sentimiento que aquellos

honrrados y descuidados ciudadanos harian e ternian en uer sus personas

cautiuas, sus haziendas rrouadas, sus cassas abrasadas y sus mujeres

ynfamadas y toda su tierra saqueada y poseida, no de franzeses ni de

moros ni de yndios ni de otras naciones estranjeras, sino de sus propios

naturales y hermanos, los quales tanta quanta obligacion tenian de

hazello vien con hellos, tanto mas cruelmente lo hicieron; y lo que mas

mostrauan sentir hera uerse sujetos a un traidor zeuil[371] y malo y mas

cruel que otro ninguno puede auer sido en tienpos pasados, y la crueldad

de sus secaces y ministros, que no menos males y daños procurauan hazer

y hazian aquellos poures uezinos, que su capitan Lope de Aguirre, en

pago del buen socorro y rrefresco que les lleuaban a la mar, creyendo

ser uerdad que uenian perdidos y no alzados, y para encubrir su

yngratitud, dezian y publicavan, y aun algunos de los que oy biuen lo

dizen, que si el Gouernador les lleuaua rrefresco que fue con cudicia de

que le diesen algunas joyas de plata de las que traian de Piru, y questa

cudicia le lleuo ciego a donde Lope de Aguirre estaua y[372] le fue

causa de desanparar su pueblo y que le prendiesen, como le prendieron;

añadiendo que si el Don Juan estuuiera en su pueblo con los uezinos, que

pudiera ser que se descubriera la celada y traicion y fueran parte para

rresistir a Lope de Aguirre y se euitara muchos daños que subcedieron.

Historia de Venezuela, Tomo II · 第 109 / 273 题