CAPITULO TREINTA Y TRES

Que trata de como Don Hernando[301] puso casa de principe, y nonbro

oficiales, y señalo ssalarios en Piru, y otros cargos que dio y

condutas dellos.

Colocado nuestro Don Hernando de Guzman, por la traidora y amotinadora

comunidad, en titulo y estado de Prinzipe de las Indias, como el que sin

tener ninguna seguridad pretendia ser Rey del mayor Inperio que ay en el

mundo de bien ceuil[302] gente, comenzo a tomar alguna grauedad y

seueridad, conforme como se rrequeria a persona que tan gran rrey y

señor pretendia ser, y a dar horden que su casa y seruicio della fuese

conforme a la de los otros juridicos principes y señores; y asi luego

nonbro su maestresala y mayordomo, camarero, trinchante y pajes y muchos

jentiles honbres que le aconpañauan y asistian a su palacio; y usando

mas largamente de su jurisdiccion, para que mas de boluntad le sirviesen

sus oficiales y jentiles hombres, señalauan a cada uno el salario

conforme al cargo que tenia, a diez y a doze mill pesos, librados en su

rreal caxa en los rreynos de Piru. Mando luego dar nuevas condutas a los

capitanes y otros oficiales de la guerra, con sus señalamientos de

salarios; y era tanta la veneracion que todos tenian a este su Principe,

que en leyendo alguna zedula suya, luego se destocauan.

El titulo de sus zedulas enpezaua asi: «Don Fernando de Guzman, por la

gracia de Dios, Principe de Tierra Firme y de Piru, &.ª» Comia ssolo, y

servianle a la mesa con todas las zirimonias que al Rey suelen seruir.

Estaua este nuestro Principe tan contento, tan alegre, tan hinchado de

uersse con aquella magestad, que cierto hera cosa de admiracion; y en

esto mostraua mas su grande necedad, porque si el fuera cristiano y

cuerdo y discreto, vien biera que todo aquello hera cosa de burla, y que

mas parecia sueño y juego que los muchachos suelen hazer quando eligen

un rrey y le ouedezen y hazen con el muchas zerimonias, que no cosa que

lleuaua termino de permaneszer. Mas el proue estaua tan ciego y era tan

anuicioso en el mandar, que tengo entendido que si esta perversa jente,

o Lope de Aguirre, ynbentor destos hechos, le dijera que hera bien que

le adoraran, se presume que lo consintiera; porque como se a dicho, el

hombre que tan sin causa ni rrazon consintio que matasen a su

Gouernador, porque le hiciesen a el General, y tan sin fundamento y

fuera de todo termino, permitio que lo tuuiesen por Principe y Rrey de

las Indias, no auiendo sujetado ningun pueblo de españoles ni teniendo

ninguna batalla ni uitoria de ninguna cosa que se pueda dezir del, sino

que hera tonto o loco, o no tenia ningun termino de hombre.

Digo esto, porque despues se dijo que aquella lecion y nonbramiento que

Lope de Aguirre y todos los demas hicieron de Principe y Rrey en Don

Fernando de Guzman, lo comunico Lope de Aguirre con el y con algunos

amigos suyos, y por su consentimiento y boluntad se hizo. Por cierto que

me parece que les son en mucha obligacion el padre y la madre de Don

Hernando de Guzman y todos sus parientes a Lope de Aguirre, pues sin

auello hellos procurado ni aun pensado ni uenilles por ninguna uia de

derecho, les hizo a su hijo Principe y Rrey de las Indias, que por

derecho natural y diuino pertenezen a los Rreyes de Castilla y de Leon,

y se lo a hecho conpetidor del mejor Rrey que ay entre los Rreyes

cristianos; pues pretendiendo Don Hernando de Guzman, por la elecion que

de Rrey de las Indias en el hizo Lope de Aguirre y sus secaces, el

magistrado y señorio de toda la Tierra Firme, por fuerza se lo auia de

contradezir y defender el ynvitisimo Rrey despaña y sus ministros y

leales vasallos, a quien el Sumo Pontifeze se le auia dado y adjudicado

derechamente, como quien lo pudo bien hazer. Mas no fue menester nada de

esto, porque vsando del poder que en tiempo de las comunidades de

Castilla vsaua el cura de Medina, junto a la Palomera de Villa, que

quando le parecia quytaua rreyes y ponia rreyes, adjudicando vnas uezes

el Rreyno de Castilla a Juan de Padilla, y otras vezes al rrey Don

Carlos, Lope de Aguirre, que hizo este Rrey y Principe de las Indias,

en pocos dias le quito el señorio y rreino, dandole tan cruda y

desastrada muerte como adelante se dira.

Dio asi mesmo Don Hernando de Guzman cargo de sarjento mayor del canpo a

Martin Perez, vno de los dos que quedaron sin cargos de los que se

hallaron en la muerte del Gouernador, aquel que vsando vien su officio

de amotinador, dio la primera estocada a Don Joan de Bargas, theniente

de Pedro de Orsua, estandolo desarmando, con que lo paso de parte a

parte, y con la sobra de la espada hirio muy mal a otro compañero suyo,

que lo estaua desarmando, como en otra parte se a dicho. Este cargo de

sarjento mayor se quito a Sancho Pizarro, a quien en la primera elecion

despues de muerto Pedro de Orsua se le auia dado, y a el le dieron el

cargo de capitan de a cauallo.

Historia de Venezuela, Tomo II · 第 91 / 273 题