De lo que los amotinados hizieron despues que amanecio y ouieron
muerto a su Gouernador Pedro de Horsua y a su alguacil mayor Don
Joan de Bargas.
Pasada la noche en que los amotinadores auian muerto a su Gouernador, la
qual gastaron en las cosas ya dichas, y en atraher a si amigos y dar a
entender que por la utilidad y prouecho de todos y por rredemir
vejaciones lo auian justamente muerto, venida la mañana, que era el
segundo dia de Henero, comenzaron a dar horden en como aquellos
caualleros del motin que tan señalado servicio auian echo a su Rey,
fuesen en algo rremunerados con los honrrosos cargos que para el buen
gouierno y conseruacion de aquella armada se auian de nonbrar, y asi
confirmaron el nonbramiento que tenian echo de general en Don Hernando
de Guzman y de maese de campo, Lope de Aguirre; y pasando adelante con
sus tiranicas comisiones, y haziendose hellos mesmos assi propios las
mercedes de los cargos, eligieron por capitan de la guardia a Juan
Alonso de Lauandera, y por capitanes de infanteria a Lorenco Salduendo y
Cristoual Hernandez y a Miguel Sserrano de Cazeres, y por capitan de a
cauallo Alonso de Montoya, y Alonso de Uillena por alferez general, y
por alguazil mayor del canpo a Pedro de Miranda, mulato, y por pagador
mayor a Pedro Fernandez[273], dejando sin cargos a Martin Perez y a Joan
de Bargas, prometiendoles y haziendoles grandes ofertas, que serian
rremunerados y gratificados muy en breue, y que se ternia muy particular
quenta con sus personas, porque no pareciese que entre si solos
rrepartian y consumian los oficios; y por gratificar algunos las
voluntades que avian tenido, ya que en la hobra no se auian hallado, y
para prendar a otros que heran muy enparentados de amigos, procuraron
acrecentar otros oficios, como fue capitan de la mar, el qual dieron a
un Seuastian Gomez, piloto portugues, y otros dos capitanes de
ynfanteria que dieron al comendador Juan Gomez de Quevara y a Pedro
Alonso Galeas, y un capitan de municion, el qual hizieron Alonso
Enrriquez de Orellana, y almirante de la mar a vn Miguel Bonedo, los
quales, viendo que no les aprouechaua nada dezir otra cosa, antes hera
poner en gran rriesgo sus uidas, acetaron los cargos, con la uoluntad
que Dios saue.
Nombraron tambien por justicia mayor del canpo a un Diego de Balcazar,
el qual, con el amor y lealtad que tenia a su Rey, o como honbre de poca
espirienza, dijo al tiempo que le entregaron la bara, que la tomaua en
nombre del Rrey Don Felipe, nuestro señor, publicamente, que lo oyeron
todos, y como entonces no estaban los principales amotinadores
conformes en lo que se deuia hazer, porque auia uarias opiniones y
pareceres, como adelante se dira, no oso nadie señalarse en rresponder
al Diego de Balcazar, y sintiendo en sus corazones algunos lo que Dios
saue, desimularon con el por entonzes, aunque despues le dieron por ello
la muerte y le quitaron el cargo, como adelante se dira.
En este tiempo, Sancho Pizarro, a quien el gouernador Pedro de Horsua
auia ynuiado a descubrir, no auia benido, ni sauia lo que en el canpo
pasaua, y temendose los amotinadores que no tuuiese auisso Sancho
Pizarro de lo sucedido y quisiese mostrarse contra hellos con la jente
que tenia y auia lleuado, pusieron luego yncontinente espias en el
camino por donde auia de uenir, para que ninguno pudiese yr a dar auisso
y asi uino dende a dos dias de como mataron a Pedro de Horsua, el qual
nunca supo lo sucedido asta que entro en el canpo, y los mesmos
amotinadores le dieron rrelacion de lo que auian hecho y de lo mucho que
auia ynportado a todos, y quan en conformidad de todo el campo, el qual
como honbre sagaz, finxio auer sido muy azertado y auerse holgado dello,
lo cual uisto por los amotinadores, finxiendo auer tenido muy particular
quenta con su persona, le dieron cargo de sarjento mayor del canpo, y el
lo hazepto y rrindio las gracias por ello.
Lo queste caudillo descubrio en los dias que andubo fuera del canpo,
fueron dos poblecuelos sin jente, en unas montañas faltas de comida y
llenas de soledad.