Que trata de la persona de Pedro de Orsua, y de algunas propiedades
nobles de su persona, y de otras cossas que le levantaron.
Ssera bien que antes que entremos en contar de los amotinados omecidas,
demos conclusion a la istoria del gouernador Pedro de Horsua, que Dios
aya, contando su naturaleza y persona y algunas propiedades que tenia.
Hera natural Pedro de Horsua del rrio[265] de Nauarra, de un pueblo
llamado Orsua, junto a Panplona, y tenido por cauallero de ssolar
conocido, señor de la Casa de Orsua, de donde el tomo el apellido; y a
la sazon que lo mataron seria de hedad de treinta y cinco años. Hera de
mediana dispusicion; algo delicado de mienbros, aunque vien
propocionados para el tamaño de su perssona; tenia la cara alegre,
blanca y de muy buen parescer, la barua taheña, vien puesta y poblada, y
mediante la buena porpocion[266] que en su cuerpo tenia, hera tenido por
jentil honbre. Tenia muy buena platica y conuersacion. Hera afable, y
muy conpañero con sus soldados, con lo qual atraia a si la gente y
soldados. Hera en estremo polido y preciauase dello y de traher bien
puesto lo que se uestia, y asi le lucia mucho. Hera mas misericordioso
que justiciero, y preciauase mas de desimular con los soldados y moderar
los castigos que merecian, conmutandolos en cosas leues y onestas, que
no castigallos con rrigor. Siruio sienpre a su Rrei y señor con toda
legalidad y lealtad, de suerte que jamas se presumio del que le pasase
por pensamiento hazer cosa que no deuiese contra el seruicio del Rrey.
Era astuto, injenioso en las cosas de la guerra; curo sienpre estoruar y
euitar que no se hiciesen demasiadas crueldades a los yndios, antes
procuraua buenos medios[267], y con dadiuas atrahellos a su amistad y
conformidad; fue sienpre muy querido y amado en las conquistas en que
andubo, de los ssoldados, por los muchos terminos de mucha crianza que
con todos usaua, tanto que nunca se hallo auer dicho palabra descomedida
ni desonesta a ninguno; como se a dicho, al que muy gran pena merecia le
daua vn leue castigo. Hera liberal en el dar, y mucho mas en el ofrezer
si tenia nezesidad de jente. Turole la jurisdicion de su gouerno y
jornada tres meses y seis dias, porque se enuarco en su astillero a los
ueinte y seis de Septiembre[268] de mil y quinientos y sesenta.
Mataronle sus soldados el primer dia de Henero de mill y quinientos y
sesenta y uno.
La gente y soldados que con el salieron de Piru a la ynfelize jornada, o
algunos de hellos, por descargar a ssi o a los culpados[269] de la mucha
pena que todos merezen por la traicion que con ssu Gouernador vsaron,
procuraron poner en el muchas objeciones, en especial las que en el
capitulo veinte y uno se dixeron y otras muchas que despues aca añadian,
diziendo que a la sazon que le mataron estaua tan mudado de lo que antes
solia ser, que los que de mucho tiempo le auian conocido y entonces le
ueian decir[270] y afirmauan que no hera posible ser el general Pedro de
Orsua, antigua alauanza de soldados, porque se avia echo soueruio,
auariento, cobdicioso, mal quisto, sobrado en el hablar, descuidado en
el governar, y otras cosas desta suerte, y con todas estas objeciones
que en el ponen, nunca an ssauido dezir ni declarar ningun agrauio ni
sinjusticia que a persona particular en toda esta jornada hiziese,
antes, como se ha dicho, ser en todo moderado y modesto, y solo hizo
justicia de aquellos que mataron a su theniente Pedro Rramiro,
corregidor de Santa Cruz de los Motilones, en lo qual gano muy gran
honra y credito con todo el Piru y con el Uirey y Audiencia, y quitando
todos de si la sospecha que contra el thenian, no le llamauan sino Pedro
Leal, por lo cual se ynfiere ser claro, ser todas falsas estas
objeciones y faltas que contra el se pusieron, y levantarlas, como se ha
dicho, algunos soldados, por rrelevarse de alguna culpa y pena de la
mucha que merezen. Tanuien se uerifica ser falsas estas ojeciones en que
hen ellos no ay soldados de quantos con el Gouernador salieron de Piru
en este disparate que conforme vno con otro, antes ay muchos mas que
afirman lo contrario, y solos los que por auer sido culpados en esta
rreuelion andan algo desasosegados, porque la justicia los pretende
desterrar de las Indias, como su Magestad justa y santamente lo manda,
dizen las objeciones dichas contra el Gouernador.
Vna cosa pueden decir con gran rrazon contra el Gouernador, y esta es
auer sido demasiado de confiado y no auer gouernado con la cautela que
para con semejantes soldados se devia husar; porque si el no pensara que
todos no heran tan leales como el, el hiciera lo que algunos amigos
lescriuieron, que echase fuera a los que le mataron, y an[271] despues
vbo quien le aconsejo que los matase e hiziese justicia dellos, el qual,
si lo hiziera y sino confiara tanto como confio, su muerte de aquella
suerte ebitara.
Todas las demas muertes que desde la suya en adelante sucedieron, aunque
algunos an querido afirmar que fue premision diuina, por los pronosticos
que della obieron, que en algunas partes de lo arriua escrito se an
dicho, y por lo que paso cinco dias antes que lo matasen, que un
Comendador de la Horden de San Joan, llamado Juan Gomez de Gueuara, muy
amigo de Pedro de Orsua, persona anciana y de gran credito y uerdad, el
qual andandose paseando a buen rrato de la noche, por junto a la puerta
de su buhio, questaua mas zercano al buhio del Gouernador, en el pueblo
primero de Machifaro, donde auia las muchas tortugas, por rrespeto de la
mucha calor que en aquel pueblo hazia, vio pasar por junto o detras del
buhio del Gouernador vn bulto mediano, del qual salio vna boz no muy
rrecia y no conocida que dixo «Pedro de Horsua, gouernador de Megua[272]
y del Dorado, Dios te perdone», y aguijando el Comendador hazia donde
auia visto el bulto y oydo la uoz, nunca pudo hallar rrastro de quien
fuese ni que de la boz pudiese colegir que hera de honbre; y puesto en
grande admiracion el Comendador desto que auia oydo, lo trato y comunico
con algunos amigos suyos y del Gouernador, entre los quales se coligio
que por respeto destar en aquella sazon malo el Gouernador, podria ser
aquella enfermedad fin de sus dias, y porque dello no rreciuiese alguna
particular pesadunbre el Gouernador, de que se le agrauasse mas la
enfermedad, nunca osaron dezirselo; de lo qual y de lo arriua dicho, se
a querido colegir por algunos, como es dicho, que por muchas maneras
pudo tener noticia el Gouernador o auisso para mirar por si, y sienpre
las mas vezes se le oculto e otras no hizo casso dello; y dando
conclusion con esto a la jornada y vida del Gouernador Pedro de Orsua,
comenzaremos a dezir de las guerras y discordias que entre si tuuieron
todos los del motin, y como se mataron vnos a otros, y dentro de un año
se consumieron con crueles muertes y otros estragos que hicieron.