(_A_) Si se comparan los relatos que de la muerte de Pedro de Orsua
hacen el Bachiller Vázquez y Pedrarias de Almesto con el trazado por el
Padre Aguado, fácilmente se advierten notables diferencias, lo cual
confirma el aserto de que el docto franciscano, si bien tuvo á la vista
uno de los dos manuscritos, no los copió, sino que rectificó en unos
puntos esas versiones y las completó en otros.
Vázquez dice que Orsua estaba solo, acostado en su cama, y Pedrarias
afirma que «se hallaba hablando con su amigo, que se decía Pedrarias de
Almesto, echados en sus camas, cerca el uno del otro». Añade Pedrarias
que él echó mano á la espada para defender al Gobernador, y así estuvo
un rato, luchando con todos, «hasta que le amenazaron que diese las
armas y no le matarían». También dice que el primero que hirió á Orsua
fué Juan Alonso de la Bandera.
Según el Padre Aguado, Orsua estaba con un paje suyo, llamado Lira, y
los primeros que entraron, y, por tanto, los primeros que debieron herir
al Gobernador, fueron Alonso de Montoya y Cristóbal Hernández de Chaves.
Pedrarias escribe también que Martín Pérez, al matar al teniente general
Don Juan de Vargas, mató también al soldado de este mismo nombre; pero
fray Pedro de Aguado dice que «lo lastimó muy mal», y así debió ser,
porque el mencionado soldado sigue figurando en sucesos posteriores.
Vázquez omite todo esto.