CAPITULO VEINTE

Que trata de como mataron al Gouernador y a su theniente en

Machifaro, auiendo ynbiado a descubrir gente y tierra.

Llegado el Gouernador al ssegundo pueblo de la prouincia de Machifaro,

despues de Pascua de Nauidad, y alojado en el, como esta dicho, hallaron

entre otros caminos que salian de aquel pueblo, vno algo grande, que por

su grandeza parecia auer por el algun trato de poblazon grande; lo qual

sauido por el Gouernador acordo ynuiar a uer donde yba aquel camino,

porque no dijesen algunos de sus emulos que se pasaua de largo sin

uisitar la tierra y uer lo que en hella auia, y asi, nonbrando por

caudillo a vn Sancho Pizarro, lo ynuio con ciertos soldados a que uiese

y descubriese la poblacon donde yba aquel camino.

Partido Sancho Pizarro, viendo los amotinadores que forcosamente se auia

de detener alli algunos dias, acordaron dar horden como se esecutase su

sentencia contra el Gouernador, y auiendo entrado en consulta sobre

hello el dia de Año Nueuo por la mañana se determinaron de efetuar su

maldad aquel dia en la noche, por ser el dia que hera, y entendiendo

quan descuidado estaua el Gouernador dello.

Esta junta no se hizo tan secreta que no la entendio un esclauo negro de

Juan Alonso de Lauandera, llamado Juan Primero, el qual, o por Dios que

lo mouio o porque deuia ser mas leal que los españoles, o pretendiendo

por esta uia liuertarse, procuro disimuladamente yr al rrancho del

Gouernador a dalle quenta de lo que pasaba y estaua determinado contra

el. Fue tanta la desgracia de todos que nunca hallo al Gouernador en su

casa, porquestaua con la doña Ines. Queriendo el negro boluerse por no

ser sentido, confiado en un sclauo de Pedro de Horsua, le dijo el efeto

a que uenia, que hera auisarle de como le auian de matar aquel dia. El

sclauo del Gouernador, o se le oluido o no quiso dezirlo, de suerte que

se paso el dia sin que el Gouernador fuese auisado.

Venida la noche se juntaron todos los amotinadores que arriua se han

nombrado, en casa de Don Hernando de Guzman, y para mas seguridad

ynuiaron vn mestizo, criado del Don Hernando, a uer lo que hazia el

Gouernador y quien estaua con el, el qual fue y entro en el buhio

diciendo que su amo lo ynuiaua a pedir un poco de hazeite, y

mandandoselo dar el Gouernador, se bolvio con su enbajada y auiso a los

traidores que congregados y puestos a punto estauan en el lugar dicho.

Seria como dos oras despues de anochecido, dia de la Circuncicion,

quando los dichos matadores salieron juntos de casa de Don Hernando con

diabolica determinacion, y tomando la delantera el pesimo de Alonso de

Montoya, como honbre que pretendia tomar particular venganza de la

muerte del Gouernador, y con el Cristoual Hernandez de Chaues, entraron

en casa del Gouernador, al qual hallaron echado en una hamaca hablando

con vn pajezillo suyo, llamado Lira, y le saludaron, y diciendoles el

Gouernador: que buscan por aca los caualleros a tal hora, la rrespuesta

fue dalle sendas estocadas, y leuantandose para tomar su espada y

rrodela, que tenia alli junto de si, entraron los otros, y segundando,

le hirieron todos, de suerte que cayo alli luego muerto, sin hablar mas

palabra de confision, confision, miserere mei Deus[262]; y hecho esto,

saliendosse fuera del buhio todos, alzo la boz vno dellos y dixo:

liuertad, liuertad, biua el Rrey: muerto es el tirano[_A_].

Oyendo las vozes deste motin, Don Juan de Uargas, theniente general, sin

sauer lo que fuese, lo mas presto que pudo, se uistio vn escaupi o sayo

de armas, y con su espada y rrodela y su bara en la mano, se fue hazia

casa del Gouernador, a donde auia oydo las uozes, el qual topo en el

camino a los comuneros traidores que le yban a buscar, y conociendo ser

el y que yba armado, arremetieron y le quitaron el espada y la rrodela,

y lo comenzaron a desarmar para hazer del lo que auian echo de su

Gouernador; y auiendole quitado vna manga del sayo y estandole quitando

la otra, vno de aquellos ministros luzifirinos, llamado Martin Perez, le

dio vna estocada por el lado desarmado; que le paso de parte a parte, y

con la sobra del espada hirio al Juan de Vargas[263], su conpañero,

questaua desarmando al theniente, y lo lastimo muy mal, y luego todos

los demas amotinadores le dieron todas las estocadas y huchilladas que

pudieron, con que lo acauaron de matar. Luego, tornando alzar algunos

dellos la uoz de: liuertad, caualleros, biua el Rrey, se bolvieron a la

casa o bohio donde auian muerto a Pedro de Orsua, adonde luego acudieron

todos sus amigos y aliados, questauan ya aperceuidos y auisados para en

oyendo el aluoroto acudir con sus armas a fauorezelles. Asi mesmo se

llegauan otros muchos soldados a uer que hera aquel alboroto, sin sauer

ni entender lo questaua echo, a los quales los traidores luego hazian

entrar en su esquadron, y todo esto sin que los mas del canpo

entendiesen quienes y quantos eran en aquella junta, y quando uenian a

entender la muerte del Governador y su theniente, cada uno de los que no

auian sauido ni sido en el motin, creia que la mayor parte del campo

fuesen hen ello.

Junta la mayor parte del canpo, deuajo de la cautela dicha, algunos de

los amotinados, viendo que faltaua jente, salieron armados con amigos y

panyguados, y unos por fuerca y a otros de grado, a unos con amenazas y

a otros con promesas y alagos, los trajeron a todos a casa del

Gouernador, para que se hallasen presentos a unas solenes osequias que a

los difuntos pensauan hazer, y para que supiesen y entendiesen a quien

auian de tener por General y a quien auian de ouedecer y acatar y

rreuerenciar.

Historia de Venezuela, Tomo II · 第 76 / 273 题