Como el general salio con algunos españoles de la tierra de los
musos a dar quenta de lo que auia echo a la rreal Audiencia, y como
los Oydores le mandaron que boluiese a entrar acauar de pacificar
la tierra de los mussos.
Poblada ya la ciudad de Tudela de Nauarra y dada horden en las cosas que
a el parescio queran nezesarias para su perpetuidad, acordo el general
Pedro de Orsua salir de la tierra a dar quenta a los Oydores que lo
auian ynuiado, de lo que auia echo; y dejando en el pueblo la horden que
les parecio ser necesaria para que los yndios, que todauia se estauan de
guerra, no ofendiesen ni dagnificasen a los españoles y soldados que en
el pueblo quedauan, tomo consigo treinta conpañeros, y con ellos se uino
la uia de Santa Fee, donde al presente estauan los Oydores, los quales,
auida rrelacion de todo lo quen Muso auia pasado y pasaua, tornaron a
rrogar a Pedro de Orsua que se boluiese a su pueblo que auia poblado,
aprouando y dando por bueno todo lo que hen el auia hecho, pareciendoles
que si el propio que lo poblo no asistia en el y procurando sustentarlo,
que no seria perpetuo, por la gran soueruia y obstinacion con que los
yndios se defendían y procurauan ofender a los españoles; y asi mesmo le
rrogaron y encargaron que, pues tenia copia de jente consigo para
boluer a entrar en los musos sin peligro, que fuese bojando los terminos
y confines de los musos y moscas, y uisitando por esta uia la tierra
para mejor uer y entender lo que hen ella auia, prometiendole de nueuo
que en premio y gratificazion de lo que en esta jornada auia trauajado y
adelante trauajase, que luego que tuuiese la tierra pacifica y quieta,
le darian la comission y facultad que le auian prometido de la jornada
del Dorado.
El General, con esta confianza, y por conplazer a los que le heran
supiriores y le podian hazer bien y mal, obo de boluer a entrar en los
musos con los soldados que auia sacado y con otros que de nueuo se le
juntaron, rrehaciendose de nueuas municiones de poluora y plomo y otras
cosas necesarias para la guerra; y asi boluio a principiar su jornada,
que de nueuo le hera encargada, por aquella parte por donde los yndios
llamados panches confinan con estos musos, y desde aqui fue bajando,
casi en circulo rredondo de medio arco, la tierra de los musos por desta
uanda de Santa Fee y Tunja, por donde le sucedieron algunas guazauaras y
peleas con los yndios musos, que siguiendo la natural ynclinacion de sus
uelicosos animos, le salian en mucha cantidad a el camino a estorualle
el pasaje, y le yban de hordinario siguiendo y dando caca y alcance en
la rretaguardia, donde ni le aprouechaua a Pedro de Orsua enboscadas ni
otros enbustes y zeladas que los hazia, en que matauan muchos de los que
en su seguimiento venian, porque cada dia se juntauan mas yndios y los
yban siguiendo con mayor ostinacion. Y entre otros saltos[135] que en
los baruaros hizieron, fue vno el que dire, que en parte fue gracioso
enbuste de parte de los españoles y auisado de parte de los yndios, sino
que al fin pagaron.
Iban vn dia en seguimiento de los españoles muy gran numero de yndios,
ofendiendolos y dandoles caca y grita, la qual hellos hazian sin
rreceuir mucho daño, porque la aspereza y agrura de la tierra les hera
muy apta y acomodada para conseguir su pretencion, y acaso, aunque
tenprano, llegaron a vn pedazo de tierra llana, la qual les parecio a
Pedro de Orsua aparejada para hazer salto en los yndios, y asi, aunque
contra boluntad de algunos soldados, se alojo alli aquel dia. Los yndios
estuvieron desuiados a la mira, porque aquel lugar no les parecia
acomodado para su prouecho, donde Pedro de Vrsua, antes que amaneciese,
enbosco toda la mas de la gente de a pie y de a cauallo que consigo
traia en distintos lugares, y para que los yndios que acudiesen al
alojamiento, como suelen, a uer si se les auia oluidado algo, tuuiesen
en que se ocupar y entretener, de suerte que se llegasen y juntasen
muchos, hizo, por consejo de Farfan, soldado de su conpania, cortar las
piernas a dos puercos de los que consigo lleuauan y dejallos alli, en el
propio alojamiento, entre los rranchos; y luego que fue de dia, el
carruaje comenzo a marchar con solos quinze soldados que hiziesen
muestra y cuerpo de guardia a los yndios que lleuauan el bagaje.
Los musos, que ya a esta ora estauan puestos por los altos espiando
quando los españoles se apartasen del alojamiento, para uajar a buscar
los rranchos y a quemallos, echaron de uer en la jente que yba marchando
y bieron que de los del dia antes auian uisto faltaua vn cauallo blanco,
y en rreconociendo esto sospecharon la celada que les quedaua puesta y
comenzaronse a dar uozes los vnos a los otros y a decir en su lengua:
teneos, no uaxeis, quesos uellacos quedan ay escondidos para matarnos,
porque ayer yba con esta jente vn cauallo blanco, y agora no ua aqui.
Con estas voces no obo yndio que osase uajar, y ansi se estuvieron gran
rrato del dia, hasta que uieron que no avia ninguna bullicion ni
mormullo de jente, ni la podian descubrir, por questauan los españoles
enboscados en lo hondo de un arroyo montuosso o arcabucoso que cerca de
la rrancheria estaua, donde no podian ser uistos de los yndios si no
fuese entrando en el propio arroyo; y con esta confusion, y como uian
andar los puercos xarretados por el alojamiento, tomauales muy gran
cudicia de bajar, y por otra parte, como e dicho, el temor rrefrenaua su
deseo y apetito, asta que, finalmente, ynuiaron dos yndios de poca
estimacion que se azercasen al alojamiento y rreconociesen y biesen se
auia jente escondida, y enuiaron estos dos yndios de quien hazian poco
caso porque si los españoles los matasen no ganasen hen ello ninguna
honrra.
Los dos yndios se azercaron al lugar donde los españoles auian estado
alojados, y como no vieran ninguna jente mas de aquellos dos puercos
jarretados, aunque lo auian mirado y buscado muy bien, comenzaron a dar
boces y a llamar muy apriesa la jente que a la mira estaua, y a dezilles
que uajasen sin temor ni rrecelo a gozar de la presa quentre las manos
tenian. Los yndios y jente que a la mira estaua, oydas estas palabras y
zertificazion que se les daua, comencaronse arojar por aquellas sierras
auajo y azercarse con gran behemenencia[136] y presteza a la rrancheria.
El General se estuuo quedo con los demas españoles questauan puestos en
el salto, y luego que vieron que auia bajado gran cantidad de yndios a
lo llano y questauan puestos en lugar donde podian ser ofendidos,
salieron a hellos los españoles de la una enboscada y comenzaron a
herillos y azellos vyr hazia donde los demas soldados estavan
enboscados, donde heran rreceuidos con la propia furia que los demas
soldados auian arremitido; y alli fueron muchos yndios muertos y
descalabrados, de suerte que traxeron bien a su costa los acometimientos
que el dia antes auian echo en los españoles y en su rretaguardia, sin
que ninguno de los soldados rresciuiesen notable daño ni muriese en esta
arrimitida, donde los yndios quedaron tan castigados y escarmentados con
la burla que se les hizo, que despues por todo el camino que de alli al
pueblo de Tudela auia, nunca mas acometieron ni siguieron a los
españoles.
Llegado Orsua al pueblo, se ocupo algunos dias en pazificar la tierra y
en hazer por su persona algunas salidas a unas y a otras partes, asi de
noche como de dia, pretendiendo por vna uia o por otra, por rrigor
atraher asi a la amistad de los españoles aquellos belicosos yndios,
donde mediante su yndustria y trauajos algunos yndios de los questauan
mas zercanos al pueblo uinieron a dar la paz y a rrecebir, mas con
biolencia que con amor, el amistad de los españoles que por estremo
hellos aborrescian y deseauan uer fuera de su tierra y muy apartado de
sus poblazones.