Como el general Pedro de Orsua ybito cierta traicion que los yndios
mussos le hordenaron, y como poblo la ciudad de Tudela de Navarra.
Pasadas estas cossas, el General y sus españoles se estuuieron algunos
dias sin hazer salida, por no vsar de la seueridad que hera menester con
los yndios para castigallos y domallos y trahellos á su amistad; porque
como los yndios es jente que pocas uezes viene a lo bueno sin auer
primero pasado por lo malo de la guerra, jamas por rriquirimientos ni
admonestaciones ni otras exortaciones que les auia hecho, auian querido
venir á la amistad de los españoles; y uiendo los yndios que los
soldados no se diuidian ni les dauan ocasion que les pudiesen hazer
algun daño, acordaron hellos hurdir vna cautela y traicion, para con
ella hazer el mal que pudiesen á los nuestros, y uerdaderamente lo
hizieran y muy mucho con lo tenian hordenado, si Dios todopoderoso no
permitiera que su traicion fuera descuuierta y en ella mesma castigada
su maldad, lo qual paso desta manera.
Juntaronse todos los yndios de aquella comarca, que heran muchos en
numero, con desinio de hazer su echo muy a su saluo, y enviaron seis
yndios a los españoles y a su General a dezille que hellos estauan ya
cansados de tolerar los daños de la guerra, y que deseauan uiuir en ocio
y en quietud y seruilles amigablemente; que los rresciuiesen en su
amistad, y que por principio y señal de paz hellos todos de conformidad
les querian hazer vna sementera muy grande, de que los españoles
tuuiesen el maiz que ouiesen menester para su sustento, sin que les
fuese necesario yrselo a tomar hellos, y que para que los yndios
acudiesen a cauar y senbrar les señalasen el sitio y lugar donde querian
que la labranza se hiziese, porquel sesto dia acudirian todos a la
labor. El General, ynorando el doblez y malicia destos uaruaros,
rreciuio con mucha alegria la jente e mensajeros que con esta enbajada
le uenian y azepto la paz y amistad que le ofrescieron; y para mas
atraher asi el animo destos y de los demas yndios, dio a los mensajeros
bonetes colorados y camisas y otros rrescates con que los contento
mucho, y tornandolos a ynbiar les dijo que para el dia que auian
señalado acudiesen ha zierta parte que les señalo, donde auia un poco de
arcabuco o montaña, y quen lo raso que por halla zerca auia, que hera
tierra cultiuada, harian la sementera. Los yndios se fueron, y el
General quedo muy confiado de que el trato hera cinceramente hecho, y
que no abria otra cosa mas de lo que alli se auia conzertado, y ansi
pensaua meterse descuidadamente entre los yndios a asegurarlos y por
esta uia hazelles perder el animo, si alguno tenian.
Estando en esta esperanza y con esta confianza sucedio, permitiendolo
Dios, asi por quel[134] daño que a los españoles les estaua aparejado no
ouiese efecto, que se solto de poder de los yndios musos que heran en
este conciliabulun, vna yndia mosca que tenian cautiua, y se uino
derecha a donde los españoles estauan alojados, y descubrio el concierto
y trato que los yndios entre si tenian hordenado y hecho para matarlos a
todos. El qual hera enboscarse la mayor parte dellos entre el alcabuco
questaua junto a la labranza que se auia de hazer, y los demas hazer
obstentacion y muestra de que querian cumplir lo que auian prometido, y
en entrando los españoles entre hellos, que no podian dejar de entrar
descuidadamente, cojellos en medio y matallos a todos, como en efeto lo
hizieran. De todo esto fueron frustados los yndios, de manera que su
yntento no obo efeto.
En este tiempo pareciole a Pedro de Orsua que para que los soldados se
animasen a mejor cufrir y tolerar los trauajos de la guerra, con la
esperanza de permanescer en aquella tierra, que seria cosa azertada y
aun muy necesaria, poblar; y quiriendolo efetuar, junto todos los
soldados que consigo tenia; dijoles lo que pretendia hazer; a todos les
parecio uien y cosa muy hazertada, y para que la poblazon tuuiese mas
fuerza y uigor hellos mesmo se lo pidieron y rrequirieron. Orsua lo
efetuo, y en el caso hizo ciertas cirimonias que acostunbran hazer los
pobladores de nueuas colonias en estas partes de Indias, segun que en
diuersos lugares desta Istoria lo tengo rreferido, que son, suuirse el
Capitan sobre un cauallo armado de todas las armas que tiene, y alli,
delante de todos los soldados y gente que consigo lleua, dize en alta
boz que el quiere en aquel sitio o lugar poblar un pueblo o ciudad en
nonbre del Rrey de Castilla, cuyo subdito y vasallo es. Si ay presente
alguno que pretenda rrepunarselo y contradecirselo, que salga alli a
defenderselo y estoruarselo por su persona y armas, y a conuatirse con
el sobre hello. Hecho y dicho esto, y visto que no ay contradizion
alguna se apea de su cauallo y alli dize que funda y asienta y aze
prencipio de un pueblo o ciudad en nonbre del Rrey, y se aposesiona en
el como cosa pertenesciente a la Corona real de Castilla, y en señal de
posesion echa mano a su espada y por aquel canpo tira tajos y rreuesses,
cortando aruoles y lo que por delante topa, y luego, en medio deste
sitio y plaza del pueblo, a de ser yncado vn madero grueso por rrollo o
picota, donde dize y manda que sean executadas las justizias que los
ministros del Rrey mandaren hazer contra los delinquentes y malhechores.
Luego nonbra dos alcaldes, y ocho rregidores, y un procurador de ciudad,
y un mayordomo, y un alguazil, en quien quedo todo el gouierno de la
rrepublica, y estos son mudados cada un año, por el dia de Año nueuo,
primero de Henero.
Haze luego traza del pueblo de la manera y horden que a de ser
edificado, y conforme a la traza que se haze señalan a todos los uezinos
por su horden solares, dando el primero a la Iglesia y luego al Capitan
y luego a las otras personas principales, de suerte que conforme a la
traza que se haze queda el pueblo fundado; y asi se uan edificando en el
por sus quadras, que son vnos quarteles cuadrados diuididos en quatro
partes yguales, y por cada frente del quartel queda una calle, y las
quatro partes del quartel son quatro solares, y estos se dan a quatro
personas o a dos, como quieren, y ansi se ban dilatando y estendiendo la
poblazon del pueblo o comarca de la placa, que tanbien es quadrada, y es
vna quadra de quatro solares con sus calles, que della salen, que son
ocho calles, dos por cada esquina, por donde muy acomodadamente se
gouierna y anda y manda todo el pueblo.
Desta manera el general Pedro de Orsua, en el propio sitio dondestaua
alojado, poblo, y con estas propias cirimonias, la ciudad que llamo
Tudela de Nauarra, cuya fundacion fue muy rregocijada y solenizada por
todos los españoles questauan presentes, segun es costunbre.