LA MUERTE DE DON LUIS

Llegó la época en que tenían que trasladar a Ceuta los prisioneros.

Estaba mandado que fueran a pie hasta Cádiz, atravesando toda España,

para embarcarse allí.

Preparamos el equipaje de don Luis, y don Fernando y yo decidimos

acompañarle.

Don Luis se puso en camino en un estado lastimoso. No tuvimos que andar

mucho tiempo; ocho días después de la marcha, al llegar a Lerma, ya no

pudo más con el cansancio, y cayó agobiado, sin fuerzas.

Se le dejó en la cárcel del pueblo, donde se le declaró el tifus, y

murió a las dos semanas.

Sobre el cadáver de su hermano don Fernando juró vengarse... y se vengó.

--¿Se vengó?--preguntó Estúñiga, con ansiedad.

--Sí, se vengó--contestó el viejo, solemnemente.

El aprendiz de conspirador · 第 80 / 204 题