LIBRO QUINTO. Los generales de Darío principian a conquistar varias
plazas en Europa. — Costumbres de los tracios. — Traslación de los
peonios al Asia. Véngase Alejandro de los embajadores persas enviados
a Macedonia. — Política de Darío con Histieo, señor de Mileto.
Sublévanse los jonios contra los persas por instigación de Histieo y
Aristágoras, y piden socorro a los atenienses: situación de estos,
sus guerras y revoluciones. Muerte de Hiparco, tirano de Atenas y
expulsión de su hermano Hipias: los lacedemonios tratan de favorecer
a este para recobrar el dominio de Atenas, pero se opone el corintio
Sosicles refiriendo el origen de la tiranía en su patria y los males
que acarreaba en ella. Irritado Hipias incita a los persas contra los
atenienses, y Aristágoras por su parte persuade a estos que se alíen
con los jonios contra los persas. — Ataque e incendio de Sardes por
los griegos coligados. — Jura Darío vengarse de ellos, y sus generales
principian a sujetar varios pueblos de los insurgentes. 5
LIBRO SEXTO. Histieo continúa induciendo a los jonios a batirse contra
los persas, pero estos procuran dispersar su armada por medio de las
instigaciones de sus antiguos señores: derrota de la armada jonia:
toma de Mileto. Histieo, hecho pirata, cae en poder de los medos,
los cuales se apoderan de las ciudades jónicas y del Quersoneso,
abandonado por Milcíades, que se había alzado con su dominio. La armada
persa se dirige contra Atenas y naufraga al pie del Atos. Los de Egina
se entregan a los persas, por cuyo motivo trata el rey de Esparta
de castigarlos. — Origen de los reyes de Esparta, y deposición del
rey Demarato: artificios de Cleómenes contra este, descubiertos los
cuales huye de Esparta. — Los eginetas hacen nuevos insultos a los
atenienses, los cuales consiguen derrotarlos en una batalla naval.
— Atacan los persas a Eretria, y se apoderan de ella por traición.
Continúan los persas contra Atenas y avanzan hasta Maratón. Los
atenienses les salen al encuentro, al mando de diez generales. Batalla
de Maratón. Dudas acerca de la lealtad de los Alcmeónidas y aventuras
de esta familia. Milcíades, célebre desde la batalla de Maratón, es
acusado por no haber tomado a Paros, y absuelto de la pena capital por
la conquista de Lemnos, que hiciera en otro tiempo. 91
LIBRO SÉPTIMO. Muere Darío haciendo contra la Grecia aprestos militares
que continúa su hijo Jerjes: con este objeto hace abrir un canal en
el Atos y echar un puente sobre el Helesponto. — Orden de marcha del
ejército persa de mar y tierra; su número y aumento; naciones que lo
componían, y generales encargados del mando. — Disputa de Jerjes con
el lacedemonio Demarato acerca del valor y resistencia de los griegos.
— Para revista Jerjes a su ejército en Dorisco y se pone en marcha.
— Envían los lacedemonios a Jerjes dos heraldos en compensación de
los que ellos habían muerto. — Prepáranse los atenienses a resistir,
a pesar de los infaustos oráculos de Delfos. — Los argivos se niegan
a entrar en la confederación de los griegos, y Gelón, tirano de
Sicilia, lo rehúsa igualmente si no se le da el mando. — Los isleños
de Corfú tratan de alucinar con promesas a los embajadores, y los de
Creta rehúsan también entrar en la confederación. — Abandonan los
griegos la defensa del paso del Olimpo, y se deciden a defender las
Termópilas. — Número prodigioso de hombres que componían el ejército
persa de mar y tierra. — Tempestad que sufre su escuadra. — Ataque
de las Termópilas y muerte de Leónidas con los espartanos. — Decide
Jerjes continuar su marcha, y avanza contra la Grecia despreciando los
consejos de Demarato. 175
LIBRO OCTAVO. Reseña de la armada griega reunida en Artemisio, donde
es atacada por la de Jerjes, y después de dos combates se retira hacia
Salamina. — Conducen los tesalios a los persas contra la Fócide:
origen de las reyertas entre los tesalios y focidios. — Avanza Jerjes
dividiendo su ejército, pero la columna que debía saquear a Delfos huye
a vista de los prodigios que le suceden. — Los atenienses abandonan
su ciudad, embarcándose para Salamina: aumento de la escuadra griega.
— Jerjes se apodera de Atenas y su ciudadela, incendiándola. —
Temístocles persuade a los griegos a dar la batalla en Salamina. —
Convoca Jerjes a los jefes de marina para oír su dictamen, y Artemisia
se opone a que se ataque a los griegos. — Las tropas coligadas del
Peloponeso fortifican el Istmo contra el cual se dirige el ejército
persa, y los de la escuadra se empeñan en abandonar a Salamina:
proyecto que combate Temístocles. Astucia de este para obligar a los
griegos a pelear en Salamina: descripción de aquella batalla naval.
— Temor de Jerjes y su retirada a Persia, dejando a Mardonio con
trescientos mil hombres. — Política de Temístocles. — Alejandro de
Macedonia es enviado por Mardonio de embajador a los atenienses para
atraerlos a su alianza, que rehúsan ellos. 305
LIBRO NOVENO. Mardonio se apodera nuevamente de Atenas, abandonada
de sus ciudadanos, los cuales se quejan de la indiferencia de los
lacedemonios: decídense estos a socorrerlos, por lo cual Mardonio
abandona la población después de haber demolido sus muros y edificios.
— Los griegos son atacados a las inmediaciones del Citerón por la
caballería persa, y muere en la refriega su jefe Masistio. Avanza el
ejército griego hacia Platea y se atrinchera contra el persa. Disputa
entre los atenienses y los de Tegea sobre preferencia en el campamento
y mando: reseña y formación de ambos ejércitos, los cuales, en vista
de los agüeros, permanecen indecisos, sin atreverse a dar la batalla.
Decídese Mardonio a embestir contra los griegos, y Alejandro de
Macedonia les avisa en persona este proyecto. — Reto de Mardonio a los
laconios. — Tratan los griegos de retirarse para mejorar de posición,
pero se opone un caudillo lacedemonio, y entretanto algunos de los
confederados huyen a Platea. Al retirarse los lacedemonios son atacados
por los persas. — Muerte de Mardonio y fuga del ejército persa,
que atacado en sus trincheras es pasado a degüello por los griegos.
Relación de los sujetos que se distinguieron en aquella jornada y del
botín ocupado a los persas. — El ejército griego trata de castigar a
los aliados, y pone sitio a los tebanos. Entretanto, Leotíquidas con
la armada griega intenta atacar a los restos de la persa; pero sus
jefes saltan en tierra y se fortifican en Mícala, en donde son atacados
y vencidos por los griegos. — Sublevación de los jonios contra
los persas. — Riña entre Masistes y Artaíntes, generales persas.
Amores incestuosos de Jerjes con la familia de Masistes. El manto
de Jerjes. Los griegos atacan el Quersoneso y se apoderan de Sesto,
plaza defendida por los persas, y dan muerte a su gobernador, el impío
Artaíctes. 391