En cuanto el morabhita, una vez terminada su peregrinacion sobre la
tierra, los genios le sepultaron en el alcázar maravilloso, que sirvió
de morada en su infancia al príncipe Aben-al-Malek. Algunas mañanas,
cuando el sol empieza á romper las neblinas, creen ver las caravanas
que atraviesan el Hedjaz, las fuertes torres de un altísimo castillo:
es la Alhambra de los genios; la Alhambra del Hedjaz; la sepultura del
Almorabhid Abu-Kalek.