VI.

En aquel momento Aben-Zohayr cayó aletargado sobre la yerba y vió en

lo recóndito de su espíritu un sueño sombrío: un mancebo hermoso, como

es hermoso un alcázar que ha herido un rayo y á quien la tormenta y el

aguacero han manchado y corroido, se le presentó llevando á Fayzuly más

hermosa que nunca, con la túnica desplegada, los labios entreabiertos

por el deseo y los ojos radiantes y húmedos de amor. El corazon de

Aben-Zohayr parecia iba á romperse, la sangre refluyó á su cabeza, y

sus fáuces secas y ardientes arrojaron un gemido.

--¿Qué quieres? le dijo el espíritu condenado.

--Novecientos años de vida, los secretos de la astrología y Fayzuly.

--¿Y me darás tu alma?

--Sí, gritó el desdichado Aben-Zohayr.

--Pues bien, despierta y bebe agua de la laguna y tendrás lo que me has

pedido.

Historia de los siete murciélagos, leyenda árabe · 第 15 / 111 题