ORLANDO.--De aquella que no está aquí ni me oye.
ROSALINDA.--Basta de esto, basta, os lo ruego. Se parece al aullido de
los lobos irlandeses á la luna. (_A Silvio._) Os ayudaré, si puedo. (_A
Febe._) Os amaría, si pudiera. Venid juntos á verme mañana. (_A Febe._)
Me casaré con vos, si he de casarme con alguna mujer, y me casaré
mañana. (_A Orlando._) Os daré satisfacción, si alguna vez he de haber
podido darla á un hombre, y os casaréis mañana. (_A Silvio._) Os dejaré
contento, si os contenta lo que os agrada, y os casaréis mañana. (_A
Orlando._) Pues amáis á Rosalinda, venid á la cita. (_A Silvio._) Pues
amáis á Febe, venid á la cita. Y pues no amo á ninguna, vendré á la
cita. Así, quedad con Dios. Ya os daré mis órdenes.
SILVIO.--No faltaré, si vivo.
FEBE.--Ni yo.
ORLANDO.--Ni yo.
(_Salen._)