El buque que me ha recogido es el mismo que ví alejarse
hacia el estrecho de Henlopen.
Cuando me desangraba por cuatro cisuras que me hice en
pies y manos, la tripulación del _Grande Esberrer_, que había
20 desembarcado en otra rada de la isla del Nordeste, me encontró
tendido en tierra y me salvó la vida....
Llegué al Spitzberg a la edad de diez y nueve años, y he permanecido
allí diez meses. Sin embargo, los marineros que me
acompañan, al ver encanecidos mis cabellos, mi frente surcada
25 de arrugas y mis ojos tétricos y apagados, me creen llegado a
la edad de treinta y cinco o cuarenta años....
Guadix, 1852.
(p129)