XVI

¡El sol! ¡El sol!

¡Al fin has brillado ante mis ojos, astro divino, manantial de luz,

foco de la vida!

25 ¡Cómo me alegra el alma esta corta visita que hoy haces al

Spitzberg!

¡Bendito seas mil veces, rey de la Naturaleza, coronado de (P125)

rayos y vestido de oro, que te anuncias al mundo con la risueña

aurora y te despides con el melancólico suspiro de la tarde!

¿Qué son las estrellas sino tu brillante séquito, tu numerosa

corte, que tarda una noche entera en desfilar por los cielos?

Novelas Cortas · 第 167 / 274 题