El _hoy_ no existe para mí.
Mi vida carece de horas.
Lo pasado, lo presente y el porvenir forman horrible grupo
en mi imaginación.
25 Un momento _continuo_: tal es el tiempo dentro de este
sepulcro.
Si los muertos pensaran en el panteón, padecerían lo que yo
padezco.
Los siglos caminan más de prisa que aquí los instantes.
30 Un invierno en Spitzberg da una idea de la eternidad en el
infierno.
(p116)
¡Y qué abismo sin fondo el de mi tenaz meditación!
Mis ideas, indefinidamente desbordadas, explayadas, extendidas
por el páramo de mi _no ser_,[116-1] concluirán por escapárseme...,
y no me volveré loco.
05 Vivo náufrago y sin tabla en un océano de negaciones.
Paréceme un sueño la idea de que existe el mundo. Dudo
hasta de mi propia existencia. Mi desesperación es más
cruel que la de los ateos: ellos niegan el porvenir; yo niego
lo presente. Yo no he perdido la esperanza, sino la realidad.