05 --Pues, señor; no me conviene la contrata.

--Es que[103-l] haré todo ese trabajo por muy poco precio, casi

de balde....

--¡Ahora me conviene mucho menos!

El llamado Jaime Olot paró mientes[103-2] en la soflama del tío

10 Juan Gómez, y miróle _a fondo_ como para adivinar el sentido

de aquella rara contestación; pero, no logrando leer nada en

la fisonomía zorruna de su merced, parecióle oportuno añadir

con fingida naturalidad:

--Tampoco dejaría de agradarme[103-3] recomponer parte de

15 aquel antiguo edificio y vivir en él cultivando el terreno que

destina usted a corral de ganado. ¡Le compro a usted, pues,

la _Torre del Moro_ y el secano que la circunda!

--No me conviene vender--respondió el tío Hormiga.

--¡Es que le pagaré a usted el doble de lo que aquello

20 valga!--observó enfáticamente el que se decía catalán.

--¡Por esa razón me conviene menos!--repitió el andaluz

con tan insultante socarronería, que su interlocutor dió un paso

atrás, como quien conoce que pisa terreno falso.

Reflexionó, pues, un momento, pasado el cual alzó la cabeza

25 con entera resolución, echó los brazos a la espalda[103-4] y dijo,

riéndose cínicamente:

--¡Luego sabe usted que en aquel terreno hay un _tesoro_!

El tío Juan Gómez se agachó, sentado como estaba; y,

mirando al catalán de abajo arriba, exclamó donosísimamente:

Novelas Cortas · 第 133 / 274 题