Todos creían que yo había perecido la tarde antes....
20 Así fué que, al verme, me abrazaron, y el General me colmó
de distinciones.
En seguida supe que iban a ser fusilados veintiún[22-2] prisioneros.
Un presentimiento se levantó en mi alma.
--¿Será Basilio uno de ellos?--me dije.