30 Luego soñé que estaba tendido en una camilla, en mi prisión.

No veía.

Llevéme la mano a los ojos como para quitarme una venda, (p21)

y me toqué los ojos abiertos, dilatados....--¿Me había

quedado ciego?

No....--Era que la prisión se hallaba llena de tinieblas.

Oí un doble de campanas..., y temblé.

Novelas Cortas · 第 56 / 274 题