--Pues dejadnos solos.
Todos se alejaron.
--Ahora dime la buenaventura--exclamó el ladrón, tendiéndome
la mano.[4-5]
30 Yo se la[4-6] cogí; medité un momento; conocí que estaba en el
caso de hablar formalmente, y le dije con todas las veras[4-7] de mi
alma:
--_Parrón_, tarde que temprano,[4-8] ya me[4-9] quites la vida, ya
me la dejes..., ¡morirás ahorcado!
(p5)
--Eso ya lo sabía yo.... (respondió el bandido con entera
tranquilidad.)--Dime _cuándo_.
Me puse a cavilar.
Este hombre (pensé) me va a perdonar la vida; mañana
05 llego a Granada y doy el _cante_;[5-1] pasado mañana lo cogen....
Después empezará la sumaria....
--¿Dices que _cuándo?_[5-2] (le respondí en alta voz.)--Pues
¡mira! va a ser el mes que entra.[5-3]
_Parrón_ se estremeció, y yo también, conociendo que el amor
10 propio de adivino me podía salir por la tapa de los sesos.[5-4]
--Pues mira tú, gitano.... (contestó _Parrón_ muy lentamente.)
Vas a quedarte en mi poder....--¡Si en todo el
mes que entra no me ahorcan, te ahorco[5-6] yo a ti, tan cierto
como ahorcaron a mi padre!--Si muero para esa fecha,[4-7]
15 quedarás libre.
--¡Muchas gracias! (dije yo en mi interior.) ¡Me perdona
... después de muerto![5-8]