Maguer que las mas altas fechorias
homes requieren doctos e sesudos,
e yo soy el menguado entre los rudos,
de buen talante escribo á mas porfias.
Puesto que habia una sin fin de dias
que la fama escondia en libros mudos
los fechos mas sin tino y cabeçudos
que se han visto de Illescas hasta Olias;
yo vos endono, nobles leyenderos,
las segundas sandeces sin medida
del manchego fidalgo Don Quixote,
para que escarmenteis en sus aceros;
que el que correr quisiere tan al trote,
non puede haber mejor solaz de vida.
QUINTA PARTE DEL INGENIOSO
HIDALGO DON QUIXOTE DE LA MANCHA
Y DE SU ANDANTESCA
CABALLERIA[3]
[3] El primer volumen del Quijote de Cervantes, se publicó
dividido en cuatro partes, de extensión muy desigual. Estas
divisiones desaparecieron cuando estuvo la obra completa.
Avellaneda se ajusta al plan primitivo de Cervantes y divide el
libro en tres partes.