DEL MISMO AL MISMO

_10 de Abril_.

Mi querido y respetado maestro: Es verdad: estoy locamente enamorado;

pero ni por pienso de doña Juana. Mi novia se llama Isabelita. Es un

primor por su hermosura, discreción, candor y buena crianza. Imposible

parece que un tío tan ordinario y tan gordinflón como D. Gregorio, haya

tenido una hija tan esbelta, tan distinguida y tan guapa. La tuvo D.

Gregorio de su primera mujer. Y hoy su madrastra doña Juana la cela, la

muele, la domina y se empeña en que ha de casarla con su hermano D.

Ambrosio, que es un grandísimo perdido y a quien le conviene este

casamiento, porque Isabelita está heredada de su madre, y, para lo que

suele haber en pueblos como éste, es muy buen partido. Doña Juana aplica

a D. Ambrosio, que al fin es su sangre, el criterio que con ella misma

emplea, y da por seguro que Isabelita quiere ya de amor a D. Ambrosio y

está rabiando por casarse con él. Así se lo ha dicho a D. Gregorio, e

Isabelita, llena de miedo, no se atreve a contradecirla, ni menos a

declarar que gusta de mí, que yo soy su novio y que he venido a este

lagar por ella.

Doña Juana anda siempre hecha un lince vigilando a Isabelita, a quien

nunca he podido hablar y a quien no me he atrevido a escribir, porque no

recibiría mis cartas.

Desde Carratraca presumí, no obstante, que la muchacha me quería, porque

involuntaria y candorosamente me devolvía con gratitud y con amor las

tiernas y furtivas miradas que yo solía dirigirle.

Fiado sólo en esto vine a este lugar con el pretexto que ya usted sabe.

Haciendo estaría yo el papel de bobo, si no me hubiese deparado la

suerte un auxiliar poderosísimo. Es éste la chacha Ramoncica, vieja y

lejana parienta de D. Gregorio, que vive en su casa, como ama de llaves,

que ha criado a Isabelita y la adora, y que no puede sufrir a doña

Juana, así porque maltrata y tiraniza a su niña, como porque a ella le

ha quitado el mangoneo que antes tenía. Por la chacha Ramoncica, que se

ha puesto en relación conmigo, sé que Isabelita me quiere; pero que es

tan tímida y tan bien mandada, que no será mi novia formal, ni me

escribirá, ni consentirá en verme, ni se allanará a hablar conmigo por

una reja, dado que pudiera hacerlo, mientras no den su consentimiento su

padre y la que tiene hoy en lugar de madre. Yo he insistido con la

chacha Ramoncica para ver si lograba que Isabelita hablase conmigo por

una reja: pero la chacha me ha explicado que esto es imposible.

Isabelita duerme en un cuarto interior, para salir del cual tendría que

pasar forzosamente por la alcoba en que duerme su madrastra, y

apoderarse además de la llave, que su madrastra guarda después de haber

cerrado la puerta de la alcoba.

En esta situación me hallo, mas no desisto ni pierdo la esperanza. La

chacha Ramoncica es muy ladina y tiene grandísimo empeño en fastidiar a

doña Juana. En la chacha Ramoncica confío.

De varios colores · 第 16 / 73 题