Una o dos semanas antes del baile se envían cartas o bien tarjetas
ordinarias de invitación a las personas cuya asistencia se solicita,
procurando que el número de convidados sea proporcionado a las
dimensiones del local.
Las personas expertas saben cuánto influye en el buen éxito de un
baile elegante la prudente limitación en el número de invitaciones,
y cuán inconveniente es forzar la capacidad del salón cerrando
aberturas y privándole del aire necesario.