Cuando hay brindis los inaugura el anfitrión. Los convidados
levantarán su vaso, haciendo una ligera inclinación antes de beber.
Si se brinda por un caballero presente, debe este levantarse al
saludar; si por una señora, esta no se levanta, pero se inclina y los
convidados la saludan.
Puede también indicarse que se va a beber a la salud de la dueña de
la casa, o de otra de las señoras presentes, dirigiendo la mirada a
aquella por quien se brinda y levantando al propio tiempo el vaso
antes de llevarlo a los labios.
Los caballeros pueden apurar los vasos: las señoras solo humedecen
sus labios.