Las visitas de cumplido se hacen con diversos motivos.
Al fijar el domicilio en una población, si la persona tiene alguna
representación social debe visitar a las autoridades y aquellos
individuos a quienes sus cargos indiquen como merecedores de tal
distinción. No hallándoles en casa, ha de dejar tarjeta sin repetir
la visita mientras no le sea devuelta.
Al marcharse por algún tiempo y al regresar tras larga ausencia, debe
visitar a los amigos cuyas relaciones se aprecian.
Cuando se recibe aviso de la enfermedad de un amigo, cumple visitarle
en seguida, sin entrar en la habitación del paciente a no instar
este o la persona que le cuida. Debe enviarse a preguntar por su
estado, siendo proporcionada la frecuencia a la gravedad, sin volver
a visitarle hasta que pase aviso de que puede recibir.
Al salir de una enfermedad se devuelve la visita a los amigos que se
han interesado por su salud.