LEY IX.

_Quántas maneras son de alimosna._

Espirituales et corporales hay alimosnas segunt lo muestra el derecho

de santa eglesia que face departimiento entre ellas desta guisa,

mostrando que alimosna espiritual es [1250] en tres cosas: la primera

es en perdonar, como si alguno hobiese sofrido tuerto ó daño de otro et

lo perdonase: la segunda en castigar por amor de Dios al que viese que

erraba: la tercera en enseñar las cosas que fuesen á salud de su alma

al que las non sopiese et tornarlo á carrera de verdat. Et la alimosna

corporal es en las obras de misericordia, que son estas; dar á comer al

que hobiese fambre, et á beber [1251]al que hobiese sed, et á vestir al

que fuese desnudo, et ir veer á los que yoguieren en cárcel et á los

que fueren enfermos; ca estas cosas demandará nuestro Señor en el dia

del juicio á cada uno si las fizo ó non segunt dice en el Evangelio.

Pero la alimosna que es de voluntat, que es llamada espiritual, mayor

es et meior que la corporal que es de las cosas temporales: et esto

se prueba por tres razones: la primera es que asi como el cuerpo se

gobierna de las cosas temporales, asi el alma de las espirituales;

onde quanto el alma es mejor que el cuerpo, tanto las cosas de que se

gobierna son meiores et mas preciadas que las del cuerpo: la segunda

razon es porque la alimosna espiritual nunca desfallesce á ninguno,

ca quier sea home rico ó pobre siempre la puede facer si quisier, mas

la alimosna corporal non la puede facer sinon el que hobiere de los

bienes con que viven los homes en este mundo: la tercera razon es que

la alimosna espiritual vale para salvamiento del alma sin la corporal,

porque podria por ventura acaescer en lugar o non podrie facer alimosna

corporal et podrie facer la espiritual; ca segunt dixo el apostol sant

Pablo si diese home á pobres quanto que hobiese et metiese su cuerpo en

fuego para arder, si lo non ficiese con piedat et con amor de Dios, nol

ternie pro para salvamiento de su alma. Otrosi el que diere la alimosna

al pobre non porque se duela en su corazon dél, nin con entencion quel

ayude á sofrir la cuita en que está, mas por arredrarlo de si por el

enojo que face pediendo, este atal pierde la cosa quel da, et non habrá

gualardon de Dios por ella; et esto porque non se mueve á facerlo de

buen corazon, en que es la alimosna espiritual.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (1 de 3) · 第 626 / 709 题