_Por qué razon et en qué guisa pueden los misacantanos apremiar los
homes que les ofrezcan._
Pobre seyendo algunt clérigo misacantano de manera que non hobiese de
que vevir, como quier que dice en la ley ante desta que non podrie
apremiar á los homes que le ofreciesen, [1212] puédelos apremiar desta
guisa, non les diciendo las horas; ca segunt dixo el apóstol sant Pablo
non es ninguno tenudo de trabajar en su oficio serviendo á los homes
con lo suyo mismo, si non recibiere dellos algunt gualardon por su
trabajo. Pero esto se debe entender desta manera, si el clérigo non
ha ninguna cosa por que pueda guarir, nin sabe facer ninguno de los
menesteres que dice en el título de los clérigos que les conviene de
facer, ó sí lo sabe et es tan viejo ó tan enfermo que non puede usar
dél. Mas si en alguna tierra ó en algunt lugar hobiesen por costumbre
de ofrecer en las pascuas ó en las otras fiestas señaladas ofrenda
cierta, et se dexasen de aquella buena costumbre non queriendo usar
della, por tal razon como esta non les debe el clérigo por sí mismo
agraviar, dexándose de les decir las horas, mas debe rogar al obispo ó
al perlado que hobiere, que él de su oficio los costringa que guarden
aquella buena costumbre.