LEY IX.

_Por qué razon et en qué guisa pueden los misacantanos apremiar los

homes que les ofrezcan._

Pobre seyendo algunt clérigo misacantano de manera que non hobiese de

que vevir, como quier que dice en la ley ante desta que non podrie

apremiar á los homes que le ofreciesen, [1212] puédelos apremiar desta

guisa, non les diciendo las horas; ca segunt dixo el apóstol sant Pablo

non es ninguno tenudo de trabajar en su oficio serviendo á los homes

con lo suyo mismo, si non recibiere dellos algunt gualardon por su

trabajo. Pero esto se debe entender desta manera, si el clérigo non

ha ninguna cosa por que pueda guarir, nin sabe facer ninguno de los

menesteres que dice en el título de los clérigos que les conviene de

facer, ó sí lo sabe et es tan viejo ó tan enfermo que non puede usar

dél. Mas si en alguna tierra ó en algunt lugar hobiesen por costumbre

de ofrecer en las pascuas ó en las otras fiestas señaladas ofrenda

cierta, et se dexasen de aquella buena costumbre non queriendo usar

della, por tal razon como esta non les debe el clérigo por sí mismo

agraviar, dexándose de les decir las horas, mas debe rogar al obispo ó

al perlado que hobiere, que él de su oficio los costringa que guarden

aquella buena costumbre.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (1 de 3) · 第 557 / 709 题