DE LOS CLERIGOS, ET DE LAS COSAS QUE LES PERTENESCEN FACER ET DE LAS
QUE LES SON VEDADAS.
[719] Nueve órdenes de ángeles ordenó nuestro señor Dios en la eglesia
celestial, et puso á cada una dellas en su grado, et dió mayoria á los
unos sobre los otros, et púsoles nombres segunt sus oficios. Onde á
semejante desto ordenaron los santos padres en la eglesia terrenal
nueve órdenes de clérigos, et dieron á los unos mayoria sobre los
otros, et posiéronles nombres segunt aquello que han de facer. Et esto
fue fecho por tres razones: la una porque asi como los ángeles loan á
Dios siempre en los cielos, que á semejante destos loasen estos á Dios
en tierra: et la otra porque feciesen sus fechos mas ordenadamiente et
mejor: et la otra porque habiendo hi mayores et menores, conosciesen
los menores mayoria á sus mayores, et les fuesen obedientes, et
hobiesen su bien facer, et los mayores que amasen á sus menores
serviéndose dellos et amparándolos en su derecho. Et á estos grados
de órdenes llaman al primero corona, al segundo ostiario, al tercero
leedor, al quarto exôrcista, al quinto acólito, al sexto subdiácono,
al seteno diácono, al [720] ochavo preste et al noveno obispo. Et
aun los santos padres tovieron que era bien por otra razon que estos
grados fuesen en santa eglesia, porque los homes hobiesen por ellos
ayuntamiento verdadero de amor et de paz que durase entre ellos. Onde
pues que en el título ante deste fablamos de los obispos et de los
otros perlados mayores, conviene de decir aqui de los clérigos menores:
et mostrar por qué han asi nombre: et quántas maneras son dellos: et
qué es lo que deben facer de su oficio: et quáles non pueden recebir
esta órden de clerecia: et en quál manera deben vevir et ser honestos:
et qué franquezas han los que las recibieren: et por quáles cosas las
pierden, et en qué manera: et cómo deben ser guardados et honrados.