LEY XXXIX.

_La virtud que ha en sí el olio de los enfermos, et la pro que face._

Grande es la virtud et la pro que ha en este olio que deximos que es

para los enfermos, ca non tan solamiente es bueno para el cuerpo,

mas aun al alma. Et esta virtud es en tres maneras: la primera en la

natura del olio, la segunda en las palabras que se dicen sobre él, la

tercera en las obras que se facen con él; ca el olio ha en sí grant

virtud quanto en gobernar el cuerpo del home que lo come, et otrosi en

amansar los dolores, et aun en ser blando et sabroso de tañer con la

mano á aquel que es untado dél. La segunda virtud es por las palabras

espirituales que son dichas sobrél, ca tambien le conviene que luego

reciba el sagramento dellas mas que otra cosa que non haya alma. La

tercera en las obras que facen con él, ca faciéndose asi cada una como

conviene, tambien el obrador como el sobre que obra luego han el bien

que en sí ha. Et esto es porque el que faz la obra [378] recibe en sí

bondat, et el sobre que es fecha pro, ca sin lo que es provechoso para

comer et para dar salud, et aun para facer tesoro de muy grant riqueza

á los que lo han abondadamiente, que son tres cosas que tienen muy

grant pro para vevir los homes en este mundo ricos et viciosos; mas

sobre esto ha en sí otros provechos muchos, et mayores et maravillosos,

ca á los enfermos que dél son untados fáceles remembrar de la muerte,

porque se duelan de los pecados que tienen fechos, repentiéndose et

confesándose dellos. Et á los que son para sanar ayúdalos como sanen

mas aina, et á los que son para morir dales conorte et esfuerzo porque

vayan de este mundo seguros, creyendo firmemiente que el diablo non

haberá [379] parte en las sus almas, porque son repentidos et quitos

del mal que habian fecho, et demas que son vasallos de Iesu Cristo, et

van sagrados del su sagramiento, et lievan la su carta de seguranza

que recibieron en el bautismo quando fueron bautizados, et otrosi

previllejo de confirmamiento quando los confirmaron, et sobre todo esto

la señal de la cruz, que son las sus armas con que venció al diablo et

quebrantó el su poder, et á las quales armas son tenudos de obedecer et

de honrar todas las cosas deste mundo. Onde por todas estas virtudes

que ha en sí, et por las que dél reciben los homes, debe ser muy

guardado et honrado, et tenido por muy santa cosa.

_LEY XXXIX._

Quál es la manera que deben saber los clérigos para absolver á

los enfermos de sus pecados, ó á los que estan á hora de muerte.

_Desentendidos hay algunos clérigos de manera que non saben

dar conseio de sus almas á los que se les manifiestan, nin

absolverles de sus pecados, quando son cuitados de grandes

enfermedades ó de otra cosa, por que estan en peligro de

muerte, et por esto les mostró santa eglesia manera cierta por

que lo sopiesen facer [380], et mandóles que quando alguno

fuese en tal peligro como dicho es, que despues que hobiese

confesado sus pecados que le absolviese, diciendo; que por el

poder que tiene de sant Pedro et sant Pablo que le absuelve de

todos los pecados que fizo si muere de aquel mal, que non vaya

por ellos á infierno, et las misas et las oraciones, et las

alimosnas et todos los otros bienes que por él ficieren, que le

otorga que sean á salvamiento de su ánima; pero débele mandar

que si guaresciese de aquel mal, que vaya á él á rescebir la

penitencia que le mandare, ó dargela luego qual entendiere que

sea guisada, que la cumpla quando fuere sano, mas si acaesciese

que á él non pudiese venir débele mandar que vaya á otro, et

que se le manifieste como de nuevo, porque en todas guisas haya

absolvimiento de sus pecados._

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (1 de 3) · 第 144 / 709 题