Durante la navegación hace Telémaco que le explique Méntor varias
dificultades que acerca del modo de gobernar se le ofrecían. Al
finalizar la conversación obligoles el mar a abordar en una isla en
donde se encontraba Ulises recientemente arribado. Telémaco le ve y le
habla sin conocerle; mas una secreta conmoción que siente al mirarle
partir de nuevo, sin atinar la causa le tiene confuso hasta que Méntor
se la explica consolándole con la idea de que pronto verá a su padre.
Retardada la partida para hacer un sacrificio a Minerva, abandona esta
la figura con que hasta entonces se había ocultado, y desaparece.
Arriba Telémaco a su patria y encuentra a Ulises en la casa del fiel
Eumeo.
[Ilustración]