Arriba Telémaco a Salento y sorpréndese al ver tan bien cultivada la
campiña y tan poca magnificencia en la ciudad. Explícale Méntor la
causa; le hace notar los defectos que impiden comúnmente que florezca
un estado, y le propone por modelo la conducta y el gobierno de
Idomeneo. Descúbrele el hijo de Ulises su inclinación a Antíope, hija
de este rey, y su designio de pedirla por esposa. Apruébalo Méntor;
elogian ambos sus buenas cualidades y le asegura que los dioses se
la tienen destinada; pero que por entonces su único pensamiento debe
ser tornar a Ítaca y librar a Penélope de las persecuciones de sus
pretendientes.
[Ilustración]