Viendo Telémaco a Méntor en medio de los aliados, vase a juntar con
él y contribuye con su presencia a que sean aceptadas las condiciones
de paz que aquel les había propuesto en nombre de Idomeneo. Entran
los reyes como amigos en Salento: ratifícanse los tratados, se dan
recíprocos rehenes, y hacen un sacrificio entre la ciudad y el campo en
confirmación de la alianza.
[Ilustración]