[1] Los mayores servicios que prestó Fenelón en sus dos misiones,
pueden contarse hechos en las costas de Saintonge y en el país de Aunis.
[2] Era tan respetado su nombre en toda Europa, que en aquella guerra
prohibió expresamente Marlborough tocasen las tropas a cosa que
perteneciese a Fenelón; y esta deferencia irritó a Luis XIV, que,
aborreciéndole, miró con disgusto tal demostración de respeto hacia un
vasallo suyo que no tenía más títulos que sus virtudes.
[3] También escribió los Diálogos sobre la elocuencia en general y
sobre la del púlpito en particular: un Compendio de las vidas de
los filósofos antiguos: Dirección de la conciencia de un rey: Obras
filosóficas o Demostración de la existencia de Dios por las pruebas de
la naturaleza; y Obras espirituales.
[4] Ferrago.
[5] La aversión de Luis XIV a Fenelón le condujo a mandar se quemasen
todos los manuscritos que había conservado el joven príncipe escritos
por su maestro.