UN PLAN PREVISOR DE ECONOMIA RURAL

A prevenir con tiempo eventualidades de orden económico, tiende el

amplio y magnífico proyecto con que inicia Trenel su nuevo ciclo y cuya

orientación capital puede circunscribirse al propósito de no dejar todo

librado a los destinos de la agricultura, ensanchando el horizonte de la

colonización con los cultivos mixtos, poniéndose a recaudo de todas las

sorpresas y sobre la base siempre noble de proporcionar a los pobladores

todas las comodidades apetecibles y la más arraigada convivencia al

predio.

Veamos los lineamientos generales de este gran proyecto en vías de una

consagración definitiva.

La sociedad de Trenel establecerá, en primer término, un Banco Rural,

con asiento matriz en Trenel y sucursal en Buenos Aires. Este organismo

de crédito facilitará a los colonos el dinero necesario para labrar y

sembrar la tierra como asimismo el que sea menester para el

levantamiento de las cosechas, dinero que se facilitará con intereses

corrientes. De esta manera el colono se verá libre de la especulación y

de la usura y trabajará con fe viéndose espaldado por la propia

sociedad.

El colono, por otra parte, no quedará sujeto a ninguna otra exigencia

que no sea el compromiso bancario regular, quedando en libertad absoluta

para adquirir su semilla, sus herramientas y sus mercaderías donde mejor

le cuadre.

Establecerá una cremería central y diversas cremerías dependientes en

los distintos pueblos de la colonia, de manera que cada colono que posea

vacas cuya leche sea un excedente sobre el consumo casero, pueda vender

esta producción en la cremería vecinal, en donde se le abonará al día y

una vez desnatada se le devolverá el suero para sus cerdos. En esta

forma el colono puede percibir diariamente una entrada para sufragar sus

gastos menudos, ingreso que para su economía importa una retribución

más eficaz que si recibiera al final del año la suma redonda por el

mismo concepto. Estas cremerías darán origen a una fábrica de quesos que

se organizará sobre las mismas bases.

Construirá la empresa un molino harinero central y siete molinos

distribuídos en los centros urbanos de la zona. El objeto de estos

molinos tiende a que los colonos lleven su trigo a moler para que puedan

elaborar para sus necesidades pan bueno y barato. Ocurre la anomalía de

que en la región donde se produce el trigo, la harina es más cara que en

Buenos Aires. El señor M. hace fijar nuestra atención sobre este ligero

cálculo: 100 kilos de trigo producen 75 de harina. En Trenel, 100 kilos

de trigo valen 10 pesos y 75 de harina valen 18. ¿Cómo solucionar el

problema para establecer una baratura equilibrada? El colono lleva su

trigo al molino. Allí se le cobra sin gravamen de ninguna especie, la

manufactura y el interés del capital. De manera que no se recargará la

harina ni con fletes, ni negocios de molinería, ni intermediarios. Como

accesorios del molino se establecerán fábricas de fideos y panaderías

mecánicas, a estilo de las que existen en Buenos Aires y bajo la más

absoluta higiene. Estos establecimientos recibirán la harina de los

colonos y entregarán el pan y los fideos cobrando los gastos de hornada

y el manipuleo indispensable. Sobre las ventajas de este procedimiento

eminentemente económico, conviene hacer notar que si valen los fideos en

Buenos Aires 24 centavos y en Trenel 40, después de establecida esta

industria en la región, los fideos en Trenel se cotizarán a precios no

superiores de 20 y 15 centavos por las calidades de primera y segunda.

Está calculado que para su economía un rústico ingiere diariamente

dentro de los alimentos que consume, el 50% de pan y el 25% de fideos.

Con este solo detalle, revelación de la higiene privada, queda

justificado el beneficioso sistema de molinos y fideerías que implantará

Trenel.

No paran aquí los propósitos de carácter colectivo que se propone

afrontar la sociedad. Cuando este libro aparezca es probable que ya se

hayan cavado en la población de Trenel, los cimientos del gran hospital

regional, establecimiento de primer orden, montado con todas las

comodidades y elementos modernos, con amplios y ventilados pabellones,

con jardines, dispensario y sala de maternidad y primeros auxilios.

Hemos tenido ocasión de revisar los planos del futuro edificio y hemos

quedado gratamente impresionados de su disposición, de su aspecto

general y la previsión con que será ubicado, anticipando ampliaciones

para el porvenir.

Construirá, además, la sociedad, un espacioso hotel con su gran comedor,

su bar, sus habitaciones para viajeros, con baños bien distribuídos y

demás comodidades, su jardín en el patio central con plantas de la

región y arbolados propios para atemperar los vientos, con caballerizas

y garage; todo esto bajo un plan de higiene y confortable sencillez. Un

hotel, en fin, donde puedan darse la mano, si cabe la expresión, la

bondad del campo y la cultura de la ciudad.

Sobre el sistema de venta de tierra de Trenel, que será un innovamiento

en las prácticas coloniales de la sociedad, nos dice el señor M.:

--Es sabido que los grandes centros atraen las masas rurales. Tal

ocurrirá a Trenel. Sobre este aforismo se ha resuelto establecer un

sistema original y lo más equitativo que pueda concebirse para la venta

de cierta cantidad de tierra. He aquí la forma: el colono pagará su

tierra con el 20% de la cosecha. De manera que el colono, no bien entra

a ocupar su predio se siente propietario. En esta forma, demás está

decir que cultivará con verdadero amor su parcela. Ya lo dijo el

pensador inglés en términos parecidos: “Dad a un agricultor en

arrendamiento un jardín y lo convertirá en un erial; dad en propiedad un

erial y lo convertirá en un jardín.” Sin duda alguna que para esta nueva

colonización se exigirá muy escrupulosamente moralidad reconocida y

hábitos de trabajo, debiendo además, cada colono hacer de su peculio, un

rancho y un pozo, poseyendo, además, la semilla y herramientas

necesarias para afrontar la labor de la siembra. Es decir, que el colono

debe poseer en elementos o dinero efectivo, de 1.500 a 2.000 pesos.

Sobre este particular, es bueno recordar que ningún agricultor que

trabaja su tierra posee menos de esta suma de animales, herramientas e

implementos de labor. Decir lo contrario sería aceptar implícitamente

que el colono que no posea estos elementos en forma ostensible, los

tiene a buen recaudo bajo el nombre de un tercero para capear algún

fracaso o zafar a la mano del acreedor.

Las chacras que se transferirán según esta forma de venta, serán de una

superficie de 250 hectáreas destinadas a chacras agropecuarias. La

sociedad Trenel gestionará ante el gobierno en el sentido de que toda la

tierra que sea dada en venta en estas condiciones sea inembargable.

Establecerá un vivero regional, destinando para ello 35 hectáreas de

campo y especialmente para frutales y forestales. Estas plantas se darán

gratis a los colonos para que las distribuyan en sus predios. Las que se

planten y prosperen, serán pagadas por la sociedad a tanto por vegetal y

como una retribución.

No conocemos un procedimiento más práctico, más noble y más eficaz para

propender al culto de las plantas, difundir la huerta frutal y divulgar

el cerco vivo, tan necesario en las regiones del norte y en toda la

Pampa. Aparejado a esta organización de cultura vegetal, se organizará

el regadío por sistema de norias que elevarán 60 toneladas de agua por

hora, estimulando así a los colonos a la disciplina y aprovechamiento

del agua que es obra de civilización.

Tan vasto y grandioso plan, concretado en sus contornos capitales está

en vísperas de llevarse a la práctica. Cuatro o cinco millones de

ladrillos, hornados ya, levantarán en seguida los cimientos de los

grandes edificios destinados a hotel, a molinos y hospital; nuevas

líneas reforman y subdividen en el plano la inmensa propiedad, mientras

los primeros alfalfares anuncian, florecientes y magníficos, que ha

llegado la hora de la renovación.

¿Queréis un espécimen más acabado de la colonización moderna? ¿Queréis

una expresión más simpática del cooperativismo, por la acción

espontánea del capital frente al trabajo? Por que no hay duda alguna de

que estamos en presencia de un caso único en la República y quizá en el

mundo. No será un invento, tomando por separado cada una de sus

proyecciones, pero es una combinación magistral, cuyo modelo será inútil

buscarlo en la colonización privada de las más avanzadas naciones del

orbe. Se busca algo más grande y duradero que la comodidad transitoria

del colono; se persigue el noble propósito de “hacerle patria"--y “ubi

bene ibi patria"--orientación magnífica que lleva todo el espíritu de

una elocuente argentinidad. ¡Bien se conoce que detrás del proyecto está

la garra del erudito, la fe del práctico y la concepción augural del

maestro!

Y sabedlo bien, hombres de empresa y potentados del país, que solo veis

vuestro éxito en las redituaciones fáciles del capital absorbente como

la piedra imantada sobre las limaduras del hierro--sabedlo, que frente a

esta valiente reforma, una mujer, una gran mujer, ha puesto todo su

espíritu generoso y su clara visión. Una gran mujer, una mujer argentina

que preside y orienta la sociedad Estancia y Colonias Trenel, bajo cuyo

arbitrio juegan setenta millones de pesos, que dirije sus sesiones,

lleva la palabra directriz y encarrila los debates, y que a su raro

talento e inmensa filantropía, une las dotes de una acendrada modestia.

De vez en cuando una racha de feminismo nos llega del norte con la

claridad de una gran conquista. Pero no siempre el triunfo novelero y

aparentemente viril de las faldas, despeja horizontes definitivos a la

mujer. El Capitolio de Wáshington fué testigo hace unos meses de una

escena sintomática. La diputada X, prototipo del caudillo feminista, se

desmayaba en su banca al votarse la ruptura de relaciones con Alemania.

¿Qué es, entonces, el feminismo, preguntamos nosotros? ¿Será como lo

plantea, en este caso, Estados Unidos o como podemos concebirlo

nosotros, con este modelo de compatriota, que bellamente,

silenciosamente, pone su fortuna y su talento en favor de la patria y su

corazón en favor del bien?...

Nuestra Pampa; libro de lectura · 第 91 / 233 题