LA ZONA RURAL

Con el día siguiente, renacía el espíritu de labor. Recobraba su aspecto

habitual el vecindario. Se iniciaba el éxodo a la campaña, con aquella

población inestable que había acudido a jugar la suerte municipal del

pueblo. Se desahogaban un tanto los hoteles, y las noches del

cinematógrafo volvían a concentrar sus contertulios. Buenas o malas, las

nuevas autoridades quedaban con la carga de la cosa pública. Se

despertaba, por fin, de la pesadilla...

Nosotros buscaríamos, mientras tanto, argumentos para justificar aquel

progreso tan significativo y tan franco. El templo de Mercurio nos daría

un poco de luz para seguir en el sendero. Y fuímos al Banco de la

Nación.

--Esta sucursal--nos dice su gerente--sirve a los departamentos de

Maracó, Trenel, Quemú-Quemú y Conhello, en la Pampa, y al partido de

Rivadavia en la provincia de Buenos Aires; es decir, una zona que

comprende cuatro pueblos de importancia y treinta y una estaciones de

ferrocarril, con un total de 37.000 habitantes. Fué establecida en abril

de 1909.

“Mi constante acción--agrega--se ha concentrado alrededor de la

necesidad que hay de vincular el colono directamente a la institución,

evitando los intermediarios. Y puedo asegurarle que he logrado mucho en

este sentido. El colono ha sido reacio hasta el presente, porque se vió

obligado siempre a ser un cliente indirecto. El comerciante era el

mediador inveterado. Su acción y su responsabilidad con el Banco, son

inmediatas ahora. La condición de los préstamos con garantía de prenda

agraria, ha venido a librar al colono de compromisos absorcivos y a

tonificar su temperamente moral, mediante la obligación directa con la

institución que le proporciona los recursos necesarios. Este “modus

operandi” ha fomentado en el chacarero un sentimiento respetuoso hacia

el Banco, que le mantiene siempre bien dispuesto para cumplir con sus

obligaciones.”

--¿Y en qué condiciones cultivan estos colonos?

--Arriendan la tierra, generalmente a plazos reducidos, sin la más

remota creencia de que la han de poseer en propiedad algún día. Siembran

grandes extensiones, pero por lo común, sin espíritu de previsión. Si

les va bien un año, todo el producto lo invierten en la nueva labor.

Esto demuestra que, en la mayoría de los casos no son agricultores

profesionales. Un fracaso suele aniquilarlos después de ruda labor.

--¿Cuál es el valor de la tierra dentro del radio en que opera el Banco?

--Hace veinte años, la hectárea tenía un valor de 10 pesos, más o menos;

ahora, alfalfada, vale de 150 a 200 y más, como promedio.

Remata sus informaciones el gerente, con los siguientes significativos

datos sobre la importancia agropecuaria de la región:

--La zona que sirve el Banco--nos dice--tiene en la actualidad, las

siguientes extensiones bajo cultivos: 300.000 hectáreas de trigo; 40.000

de avena; 20.000 de maíz; 8.000 de cebada; 10.000 de centeno; 230.000 de

alfalfa y 7.000 diversos cultivos (huerta, viña, etc.) En ganadería

podemos anotar las siguientes cifras: 280.000 vacunos; 320.000 ovinos;

90.000 yeguarizos; 5.000 mulares; 2.000 cabríos y 15.000 porcinos.

No se puede pedir un detalle más elocuente sobre la importancia rural de

la región.

Nuestra Pampa; libro de lectura · 第 64 / 233 题