COOPERATIVISMO HEBREO

Los colonos de la Jewish Colonization Association, hebreos en su

totalidad, han constituído en cada centro agrícola su cooperativa.

Responde este propósito no sólo a una finalidad de economía y bienestar,

sino a un plan defensivo del interés común. La condición social de estas

instituciones gremiales, varía según la importancia y calidad de los

núcleos de colonización judía. La colonia Narcisse Leven, de Bernasconi,

constituída por rusos y unos pocos rumanos y organizada con

apresuramiento sobre la base de una inmigración heterogénea, no ha

podido prosperar como la colonia de Rivera, con sus doce leguas de

Pampa, en Rolón, bien pobladas. Este fenómeno, producido sobre campos

análogos y bajo una misma administración, se explica por la diversa

condición social de cada centro. No todo el pueblo ruso es agricultor.

En las colonias de Bernasconi, se nota cierto espíritu tendencioso,

contrario a la estabilidad y el arraigo. Hay una propensión emigratoria,

que es todo un síntoma ancestral. El colono que ha tenido buena sombra

en la cosecha y se arma de unos pesos, difícil será que no se asiente

con un negocio cualquiera, buscando el reparo de la estación ferroviaria

en la época del movimiento agrícola. Luego, realiza su tendejón y vuela.

Contra esta idiosincracia, tiene su capítulo punitivo la cooperativa de

la colonia, la que castiga con expulsión al que rescinde su contrato de

promesa de venta celebrado con la Jewish Colonization Association,

referente a la chacra que posea en Narcisse Leven, o si una vez poseída

la chacra con título definitivo, la llega a enajenar o a alquilar a otra

persona. Es, realmente, una forma, más o menos eficaz para contrarrestar

el temperamento ambulatorio de sus asociados.

Por cierto que el plan de cooperativismo de esta sociedad se orienta

sobre los más laudables propósitos.

Y si alguna objeción pudiera hacerse, sería sobre la exigüidad del

capital, de 10.000 pesos para afrontar un programa demasiado frondoso.

--Nuestro propósito--nos dice uno de los organizadores de la

asociación--se orienta sobre las siguientes bases: Procurar y obtener el

bienestar económico de sus asociados; fomentar el desarrollo de la

agricultura, suprimiendo la acción de sus intermediarios; vender a los

asociados y al público en general, artículos de consumo, maquinarias e

instrumentos agrícolas, bolsas, hilos y accesorios para la agricultura y

ganadería; facilitar créditos a los asociados para levantamiento de las

cosechas, siempre que la situación financiera de la sociedad lo permita;

establecer fábricas de bolsas o de otros materiales; proveer a los

socios que lo soliciten semilla seleccionada y otros productos de la

industria agrícola o ganadera; crear secciones de tienda y otras que

armonicen con los fines arriba expresados; comprar y arrendar casas o

terrenos para edificar en ellos galpones para depósito de productos

agropecuarios de sus asociados, así como para oficinas y dependencias de

la sociedad; ejercer toda clase de representaciones y comisiones que se

relacionen con la vida agrícola de sus asociados; recibir depósitos en

caja de ahorros y en otra forma y realizar con sus asociados toda clase

de operaciones financieras; fundar en la colonia bibliotecas y escuelas

y organizar en la misma el servicio sanitario, velando por su cultura e

higiene; actuar como árbitro en todas las desavenencias que se susciten

entre sus asociados.

La sociedad cooperativa de Rivera, que comprende también los campos de

Rolón, ha dado ya frutos sazonados. Es indudable que estos colonos

superan, como entidad colectiva a los de Narcisse Leven. Aquí la

selección es de origen. Son agricultores de verdad, como que proceden de

los campos de Odessa, sobre el Mar Negro, “zona de trigo”, designada por

la geografía rusa. Cada colono debía traer consigo un capital de 2.000

rublos. La colonización se organizó por grupos. Recibieron la tierra sin

ayudas ni mejoras. Cuarenta familias, que en la organización de la

colonia se denominaron “Novobug”, constituyeron el primer núcleo de

población que roturó los campos vírgenes adquiridos a Leloir--algo más

de 100.000 hectáreas.--Vino después el segundo grupo que se denominó

“Bojedorovsko"--(dado por Dios), en eslavo--compuesto de veintidós

familias. Con elementos organizados en Europa, se inició la colonización

en 1905. Dos años después, sobre esta base agrícola, que tomaba

incremento, se fundó Rivera.

Los primeros tiempos fueron de dura prueba. Por cada chacra de 15

hectáreas, se estableció una reserva de 75. Esta división de los campos

de la colonia, ocasionó un desacuerdo entre los pobladores y la

administración general, pues la Jewish, quería obligar a que sus colonos

ocuparan de inmediato las reservas. Y esta pretensión no podía

conciliarse, dado las dificultades iniciales que castigaron al colono

impidiendo el desenvolvimiento normal de sus labores.

Esta lucha entre el capital y el trabajo, duró tres años. Por fin,

intervino el ministerio de agricultura para allanar las dificultades. La

Jewish, entonces, envió un agrónomo para que informara. El emisario

resultó un cooperativista de fuerza que se puso en la línea razonable y

estudió a conciencia el problema, dando la razón a los colonos. Esta

circunstancia obligó a la Jewish a desenvolver procedimientos

equitativos, prestando su ayuda eficaz al colono. Inició labores de

mejora y fomento, buscando la comodidad de sus colonos. Una de sus obras

de significación, fué el vivero destinado a distribuir plantas en todas

las viviendas de sus pobladores. El año anterior fueron distribuídas

10.000 plantas de acacia y otras forestales.

En la actualidad pueblan esta colonia más de 250 familias, contando con

dos establecimientos de instrucción.

A nuestro paso por Rivera, en viaje a Macachin, visitamos el local de

esta cooperativa, teniendo oportunidad de departir con su presidente don

Aaron B., hombre de cultura general, colono fundador y muy versado en

temas de mutualismo y cooperación.

Nuestra Pampa; libro de lectura · 第 42 / 233 题