[Resumen]
El Proyecto Gutenberg es un proyecto visionario, lanzado por Michael
Hart en julio de 1971, que pretende crear versiones electrónicas
gratuitas de obras literarias y difundirlas por todo el mundo. En 2010,
el Proyecto Gutenberg cuenta con más de 33.000 ebooks de alta calidad y
decenas de miles de descargas al día. Tiene sitios web en los Estados
Unidos, en Australia, en Europa y en Canadá, con 40 sitios espejo
repartidos por todo el planeta. El Proyecto Gutenberg ofrece ebooks en
su mayoría en inglés, pero el multilingüismo es una de sus prioridades
desde finales de los años 1990. El francés es el segundo idioma del
proyecto. Las colecciones reúnen libros en 60 idiomas —incluso en
español— en diciembre de 2010, gracias a la labor paciente de
Distributed Proofreaders, un sitio web creado en 2000 para compartir la
revisión de los libros entre centenares de voluntarios de diversos
países.
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El Proyecto Gutenberg es un proyecto visionario, lanzado por Michael
Hart en 1971, que pretende crear versiones electrónicas gratuitas de
obras literarias y difundirlas por todo el mundo. En el siglo 15,
Gutenberg había hecho posible para cualquier persona poder tener libros
impresos por un precio relativamente módico. En el siglo 21, el
Proyecto Gutenberg va a permitir a cada una disponer de una biblioteca
digital gratuita.
Michael trabaja desde Illinois (Estados Unidos), tecleando libros del
dominio público, por ejemplo la Biblia y la obra completa de
Shakespeare, primero él solo y luego con la ayuda de algunos
voluntarios.
Su proyecto cobra nuevo aliento con la aparición de la web en 1990. 95%
de los usuarios del internet son de lengua materna inglesa a mediados
de 1990; entonces, los libros digitales están en inglés en su gran
mayoría.
El Proyecto Gutenberg también inspiró otras bibliotecas digitales en
Europa. El Projekt Runeberg es creado en Suecia en 1992 para
digitalizar la literatura nórdica (escandinava) clásica. El Projekt
Gutenberg-DE es creado en Alemania, en 1994, para digitalizar la
literatura alemana clásica.
El francés llegó a ser la segunda lengua del Proyecto Gutenberg, y
siguió siéndolo en 2010. Los primeros libros en francés son seis obras
de Stendhal y dos obras de Julio Verne, todas disponibles a principios
de 1997. En aquella fecha, tres novelas de Julio Verne ya estaban
disponibles en inglés desde 1994. Desde esta fecha, Julio Verne siempre
ha sido parte de los autores más descargados.
En octubre de 1997, Michael Hart anuncia su intención de aumentar la
producción de libros en otros idiomas aparte del inglés. A principios
de 1998, además de diez libros en francés, el catálogo incluye obras en
alemán, español, italiano y latín. Disponible en mayo de 1999, el ebook
#2000 es Don Quijote (1605), en castellano, su idioma original. En
julio de 1999, Michael escribe en una entrevista por correo electrónico:
«Ahora añado un nuevo idioma cada mes, y voy a seguir haciéndolo todo
el tiempo mientras sea posible».
El Proyecto Gutenberg cobra nuevo aliento con el lanzamiento de
Distributed Proofreaders, un sitio creado en octubre de 2000 por
Charles Franks para compartir la revisión de los libros entre
centenares de voluntarios de diferentes países.
Disponible en abril de 2002, el ebook #5000 es The Notebooks of
Leonardo da Vinci (Los cuadernos de Leonardo da Vinci), en una
traducción del italiano al inglés de estos cuadernos escritos a
comienzos del siglo 16. Desde su puesta en línea, este ebook ha
figurado siempre en el Top 100 de los libros más descargados.
El Proyecto Gutenberg ofrece obras en 25 idiomas a principios de 2004,
en 42 idiomas en julio de 2005, incluyendo el sánscrito y las lenguas
mayas, y en 59 idiomas en octubre de 2010. Los diez principales idiomas
son el inglés (con 28.441 ebooks el 7 de octubre 2010), el francés
(1.659 ebooks), el alemán (709 ebooks), el finlandés (536 ebooks), el
holandés (496 ebooks), el portugués (473 ebooks), el chino (405 ebooks),
el español (295 ebooks), el italiano (250 ebooks) y el griego (101
ebooks). Los idiomas siguientes son el latín, el esperanto, el sueco y
el tagalo.
Cuando la traducción automática haya logrado un porcentaje de
fiabilidad de 99%, quizás podremos leer estas obras literarias en una
gran variedad de idiomas. Los libros traducidos por un software de
traducción automática no van a competir con el trabajo de los
traductores literarios y sus esfuerzos talentosos durante días y meses,
si no años, pero van a permitir al lector captar lo esencial de obras
literarias que nunca antes habían sido traducidas —o traducidas solo a
unos pocos idiomas por razones comerciales—.
Un libro traducido por un software de traducción podrá a continuación
ser corregido por traductores (seres humanos) mediante el uso de una
interfaz similar a la que utilizan ahora los voluntarios de Distributed
Proofreaders para la corrección de un libro digital producido por un
software de OCR (reconocimiento óptico de caracteres). Así pues, quizás
veremos la creación de Distributed Translators para compartir la
revisión de las traducciones, como un socio de Distributed Proofreaders
y del Proyecto Gutenberg.