[Resumen]
Brian King, director del WorldWide Language Institute (WWLI),
desarrolla el concepto de «democracia lingüística» en septiembre de
1998: «En un informe de la UNESCO a principios de los 1950, la
educación en lengua materna era considerada como un derecho fundamental
para todos los niños del mundo. En la era de la información, esto
equivaldría a darles la oportunidad de navegar en la web en su lengua
materna. Si el internet quiere convertirse realmente en la red global
que pretende ser, todos los usuarios deberían tener acceso a él sin el
problema del idioma. Considerar el internet como propiedad exclusiva de
la gente que, por accidente histórico, necesidad práctica o privilegio
político, habla inglés, es injusto para la gente que no habla este
idioma».
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Brian King, director del WorldWide Language Institute (WWLI),
desarrolla el concepto de «democracia lingüística» en septiembre de
1998.
Explica en una entrevista por correo electrónico: «En un informe de la
UNESCO a principios de los 1950, la educación en lengua materna era
considerada como un derecho fundamental para todos los niños del mundo.
En la era de la información, esto equivaldría a darles la oportunidad
de navegar en la web en su lengua materna. Si el internet quiere
convertirse realmente en la red global que pretende ser, todos los
usuarios deberían tener acceso a él sin el problema del idioma.
Considerar el internet como propiedad exclusiva de la gente que, por
accidente histórico, necesidad práctica o privilegio político, habla
inglés, es injusto para la gente que no habla este idioma».
Para él, un factor del desarrollo de una red multilingüe es la
«competencia entre las grandes empresas para conseguir una parte del
mercado mundial (…) en la exportación de las tecnologías de la
información en el mundo entero. El inglés ya no es necesariamente la
lengua del usuario. Ahora ya no hay realmente una lengua indispensable,
sino idiomas propios de los usuarios. Una cosa es cierta: ya no es
necesario entender el inglés para utilizar un ordenador, igual que ya
no es necesario tener un diploma en informática. Las exigencias de los
usuarios que no son de lengua inglesa —y el esfuerzo de las empresas de
tecnología que compiten para conseguir mercados mundiales— han hecho de
la localización un sector de rápida expansión en el desarrollo de los
programas y del material informático».
Otro factor es el desarrollo del comercio electrónico. «Aunque una web
multilingüe sea deseable por motivos morales y éticos, tal ideal no es
suficiente para convertirlo en una realidad a gran escala. Así como el
usuario que no habla inglés ahora puede tener acceso a la tecnología en
su propio idioma, el impacto del comercio electrónico puede ser una
fuerza importante para que el multilingüismo acabe siendo la vía más
natural hacia al ciberespacio. Los vendedores de productos y servicios
en el mercado virtual mundial en el que se está convirtiendo el
internet deben prepararse para tratar con un mundo virtual tan
multilingüe como el mundo físico. Si quieren tener éxito, ¡tienen que
asegurarse de que están hablando el idioma de sus clientes!»
Un ejemplo es el trabajo de Bill Dunlap, que funda en 1985 Euro-
Marketing Associates, una firma consultora en marketing con sede en
París y en San Francisco. En 1995, reestructura la empresa en un
servicio de asesoramiento en línea llamado Global Reach, con el
objetivo de promover en Europa los sitios web de compañías
estadounidenses para atraer más visitantes y por lo tanto aumentar sus
ventas. Este método incluye la localización de un sitio (es decir, la
traducción de un sitio web en varios idiomas), la promoción activa de
los sitios traducidos y, por último, el aumento del tráfico local a
través de banderas publicitarias.
Bill Dunlap escribe en diciembre de 1998: «Hay muy pocas personas en
los Estados Unidos que estén interesadas en comunicarse en varios
idiomas. Mayoritariamente, siguen pensando que el mundo entero habla
inglés. Al contrario, en Europa, los países son pequeños, y por lo
tanto, desde hace siglos, un punto de vista internacional ha sido
necesario», de ahí la importancia de su trabajo en los dos continentes.
Steven Krauwer, coordinador de ELSNET (European Network of Excellence
in Human Language Technologies – Red Europea de Excelencia en las
Tecnologías para las Lenguas Humanas), explica en septiembre de 1998:
«Como ciudadano europeo, me parece que el multilingüismo en la web es
absolutamente esencial. En mi opinión, no es una situación sana a largo
plazo que solo la gente que entiende el inglés pueda aprovechar
plenamente los beneficios de la web. Como científico (que se ha
especializado en la traducción automática), veo el multilingüismo como
un gran reto: garantizar que la información en la web sea accesible
para todos, independientemente de las diferencias lingüísticas».
Steven sugiere varias soluciones prácticas: «(a) en lo que se refiere a
los autores: una mejor formación de los autores de los sitios web para
explotar las posibles combinaciones que permitan mejorar la
comunicación superando la barrera del idioma (y no solo de manera
superficial); (b) en lo que se refiere a los usuarios: programas de
traducción del tipo AltaVista Translation [Babel Fish], cuya calidad no
es excepcional, pero que tiene el mérito de existir; (c) en lo que se
refiere a los software de navegación: software de traducción integrados,
especialmente para los idiomas no dominantes, y diccionarios integrados
más rápidos para consultar».
Para llegar a un amplio público, necesitamos sitios web bilingües o
trilingües, si no plurilingües, al adaptar su contenido a un público
específico, ya sea para un país o para una comunidad lingüística. De
ahí la necesidad de la internacionalización y de la localización de los
sitios, que se hace esencial en los años siguientes, con empresas y
organizaciones anglófonas que proponen sus sitios tanto en inglés como
en otros idiomas, y empresas y organizaciones no anglófonas que
proponen sus sitios tanto en su(s) propia(s) lengua(s) como en inglés.