[Resumen]
El internet se crea en 1974, quince años antes de la invención de la
web y después de la instauración —por Vinton Cerf y Bob Kahn— del
protocolo TCP/IP (Transmission Control Protocol / Internet Protocol)
para el intercambio de datos. El internet pone en contacto, en primer
lugar, a los organismos gubernamentales con las universidades y los
centros de investigación de los Estados Unidos, antes de tener un
desarrollo internacional a partir de 1983. El internet cobra un nuevo
aliento, en 1990, con la invención de la web por Tim Berners-Lee y con
el lanzamiento del primer navegador público, Mosaic, en 1993. Vinton
Cerf funda la Internet Society (ISOC) en 1992 para promover el
desarrollo del internet. En enero de 1998, en una entrevista con el
diario francés «Libération», explica: «La red permite dos cosas (...):
como los libros, permite acumular conocimientos, pero sobre todo
presenta este conocimiento de manera de relacionarlo con otra
información. Mientras que en un libro, la información se queda aislada».
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El internet se crea en 1974, quince años antes de la invención de la
web y después de la instauración —por Vinton Cerf y Bob Kahn— del
protocolo TCP/IP (Transmission Control Protocol / Internet Protocol)
para el intercambio de datos.
# La expansión
El internet pone en contacto, en primer lugar, a los organismos
gubernamentales con las universidades y los centros de investigación de
los Estados Unidos, antes de tener un desarrollo internacional a partir
de 1983. Cobra un nuevo aliento, en 1990, con la invención de la web
por Tim Berners-Lee y con el lanzamiento del primer navegador público,
Mosaic, en 1993.
Vinton Cerf funda la Internet Society (ISOC) en 1992 para promover el
desarrollo del internet. En enero de 1998, en una entrevista con el
diario francés «Libération», explica: «La red permite dos cosas (...):
como los libros, permite acumular conocimientos, pero sobre todo
presenta este conocimiento de manera de relacionarlo con otra
información. Mientras que en un libro la información se queda aislada.»
Como la web es de uso fácil, gracias a los hipervínculos que permiten
ir de un documento a otro, el internet se puede utilizar por todos y no
solamente por los informáticos. Hay 100 millones de usuarios en
diciembre de 1997, con un millón de nuevos usuarios al mes, y 300
millones de usuarios en diciembre de 2000.
# En Europa no es nada fácil
Conectarse al internet no es barato en muchos sitios. En varios países
europeos, el precio de la conexión se calcula por minuto, con una tasa
alta durante el día y una tasa más barata por la loche, obligando así a
los cibernautas a navegar por la noche para evitar que su «presupuesto
internet» sea demasiado alto. A finales de 1998 y a principios de 1999,
se ponen en marcha huelgas en Francia, en Italia y en Alemania, para
presionar a los proveedores del internet para que reduzcan sus precios
y ofrezcan «paquetes internet»; lo que hacen en los meses siguientes.
Algunos años después, la conexión al internet resulta más fácil con un
gran ancho de banda. Jean-Paul, webmaster del sitio hipermedia
cotres.net, resume la situación en enero de 2007: «Tengo la impresión
de que estamos viviendo un periodo “flotante”, situado entre los
tiempos heroicos, en los que se trataba de avanzar esperando a que la
tecnología nos alcanzara, y el futuro, en el que el gran ancho de banda
liberará fuerzas que aún solamente se han desencadenado para los
juegos».
# El futuro del internet
La próxima generación del internet será una red «pervasiva» —es decir,
una red única y omnipresente— que permitirá conectarse en cualquier
lugar y en cualquier momento a través de cualquier tipo de aparato.
Rafi Haladjian, fundador de la compañía Ozone, explicaba en 2007 en su
sitio web: «La nueva ola afectará en cualquier momento nuestro mundo
físico, nuestro entorno real, nuestra vida cotidiana. Ya no accederemos
a la red, sino que viviremos en ella. Los futuros componentes de esta
red (cables, operadores, etc.) serán completamente transparentes para
el utilizador final. La red estará siempre abierta, posibilitando así
una conexión permanente en cualquier lugar. También será agnóstica en
términos de aplicaciones, ya que estará fundada en los mismos
protocolos del internet».
En cuanto al contenido del internet, el filósofo y visionario Timothy
Leary lo describe así en su libro «Chaos & Cyber Culture» (Caos y
cibercultura), publicado en 1994: «Toda la información del mundo está
en el interior. Y gracias al ciberespacio, todo el mundo puede tener
acceso a ella. Todas las señales humanas contenidas hasta ahora en los
libros han sido digitalizadas. Han sido guardadas y están disponibles
en estos bancos de datos, sin contar todos los cuadros, todas las
películas, todos los programas de televisión, todo, absolutamente todo».
En 2010, este objetivo aún no se ha alcanzado, pero podríamos decir que
las cosas van por buen camino.