_ES PROPIEDAD._
_Tomo V de la Biblioteca Hispano-Ultramarina._
_BIBLIOTECA HISPANO-ULTRAMARINA._
SEGUNDA PARTE
DE LA
CRÓNICA DEL PERÚ,
QUE TRATA DEL SEÑORÍO
DE LOS INCAS YUPANQUIS Y DE SUS GRANDES HECHOS
Y GOBERNACION,
ESCRITA POR
PEDRO DE CIEZA DE LEON.
LA PUBLICA
_MÁRCOS JIMÉNEZ DE LA ESPADA._
_MADRID._
IMPRENTA DE MANUEL GINÉS HERNANDEZ,
_Libertad, 16 duplicado, bajo._
1880.
Al dar á luz en el tomo segundo de la BIBLIOTECA HISPANO-ULTRAMARINA el
TERCERO LIBRO DE LAS GUERRAS CIVILES DEL PERÚ, _el cual se llama_ LA
GUERRA DE QUITO, _hecho por Pedro de Cieza de Leon_, uno de los que
componen la _Cuarta parte_ de su gran CRÓNICA DEL PERÚ, expuse en largo
prólogo cuanto sabia de este insigne historiador y se me alcanzaba de
sus obras; pero además, dediqué por completo el apéndice 6.º de mi
edicion á la _Segunda parte_ de aquélla, que hoy publico con el título
que Cieza anunciaba en el Proemio de la _Primera_, al declarar que en la
_Segunda_ trataria "Del señorío de los ingas yupangues, reyes antiguos
que fueron del Perú, y de sus grandes hechos y gobernacion; qué número
dellos hubo, y los nombres que tuvieron; los templos tan soberbios y
suntuosos que edificaron; caminos de extraña grandeza que hicieron y
otras cosas grandes que en este reino se hallan. Tambien en este libro
se da relacion de lo que cuentan estos indios del Diluvio y de cómo los
ingas engrandecen su orígen." Remitir simplemente á mis lectores al
indicado apéndice, seria poco ménos que obligar al que no lo tuviera á
que se procurase el tomo segundo de nuestra BIBLIOTECA, y como uno de
los propósitos de los que la publicamos es que las obras de su
repertorio puedan adquirirse y leerse separadamente, aunque me exponga á
repetir textos ya en ella insertos, voy á copiar á la letra lo que allí
decia y puede servir ahora de preliminares con añadir tan solamente dos
rectificaciones indispensables.
"Hace ya algunos años, habiéndome llamado la atencion la especie
divulgada por Prescott en su _Conquista del Perú_, de que el Ilmo. Sr.
Don Juan de Sarmiento, Presidente del Consejo de las Indias,--el cual
jamás estuvo en ellas, y presidió este cuerpo, si acaso, veinte
meses[1],--hubiese escrito la exacta y minuciosa _Relacion de la
sucesion y gobierno de los incas, señores naturales que fueron del Perú,
etc._, en este reino y recorriendo sus provincias con aquel carácter,
traté de consultar una copia de ese documento conservada en la
Biblioteca de la Academia de la Historia, y ya en el título ví que dicha
Relacion se habia compuesto no _por_ sino _para_ aquel distinguido
personaje. Y procurando averiguar por su lectura el nombre del verdadero
autor, por cierto que no tardé en descubrirlo en multitud de referencias
y alusiones que en ella se hacen á la Primera parte de la Crónica del
Perú de Pedro de Cieza de Leon, tan claras, que parece imposible que
aquel historiador no cayese en la cuenta. Pero no solamente no cayó,
sino que hubo de emitir acerca de Sarmiento y el Tratado de los Incas, y
de Cieza y su Crónica tales juicios, que por ellos resultan dos
personalidades perfectamente definidas y dos autores completamente
diversos[2]. No es ahora del caso citar uno por uno los pasajes donde se
hallan dichas alusiones; basta el siguiente, que hace inútiles todos los
demás. En el capítulo "que trata la riqueza del templo de Curicancha y
de la veneracion que los incas le tenian" se dice textualmente: ".... y
á una obra que ví en Toledo cuando fuí á presentar la Primera parte de
mi corónica al príncipe don Felipe;" lo cual es poco ménos que la firma
del autor, porque sólo hay una Primera parte de crónica relativa á
Indias dedicada á ese príncipe, la de Cieza; y en acudiendo á ella con
la guía de ese indicio, se encuentran tantas referencias á la Relacion
de los Incas, como en esta á la Primera parte de la crónica.
"Faltábanme, por el tiempo en que tuve la fácil fortuna de descubrir en
la obra dedicada á Sarmiento la Segunda parte de la crónica del Perú del
desgraciado Cieza de Leon, medios de darla á la estampa. Quedó el asunto
en tal estado. Y más tarde, á poco de circular el prospecto de la
BIBLIOTECA HISPANO-ULTRAMARINA, supe por el señor don Pascual de
Gayangos que un distinguido peruano, el señor la Rosa, se ocupaba en
publicarla, restituyéndola en su verdadero título y á quien le
pertenece. A estas horas lleva ya más de un año de impresa, y hé aquí el
motivo de que no aparezca ántes de la _Guerra de Quito_, conforme á lo
que en dicho prospecto se anunciaba. Mas, como el señor la Rosa destina
la edicion, si mis informes son exactos, única y exclusivamente á su
patria, creo que no holgarán en esta nota las noticias del manuscrito,
primero atribuido á don Juan de Sarmiento, despues anónimo y últimamente
á quien le corresponde.
"Guárdase en la Biblioteca del Escorial, códice L j 5, donde ocupa desde
el fólio 1.º, que es la cubierta y portada de la Relacion, hasta el 130
inclusive. Es una copia, detestable por todo extremo, de mediados ó
fines del siglo XVI; de dos ó tres letras grandes y claras; bien
conservada; fáltale la primera hoja, por lo cual el manuscrito comienza
en el segundo de sus fólios--que están paginados al mismo tiempo que la
copia se hizo,--y con estas palabras: ".... _dellos mas de lo que yo
cuento va á un lugar deleitoso_, etc." Los capítulos carecen de
numeracion, y no es fácil restablecerla, porque si bien la falta de sólo
un fólio induce á suponer que la del manuscrito afecta nada más que á
una parte del primero de sus capítulos, hay que tener presente que Cieza
de Leon, la única vez que cita en la Primera parte de su Crónica
capítulo determinado de la Segunda, dice: "Muchos de estos indios
cuentan que oyeron á sus antiguos que hubo en los tiempos pasados un
diluvio grande y de la manera que yo lo escribo en el tercero capítulo
de la Segunda parte[3]." Y de tal acontecimiento no se habla poco ni
mucho en ninguno de los que comprende el manuscrito del Escorial.
"En la cubierta y primer fólio del códice, encima del título, se lee, de
letra más moderna: "De las relaciones del tiempo de la visita;" lo cual,
en mi entender, explica el error de haber tenido por anónimo este
escrito de Cieza. El que puso esa nota lo encontraría--acaso falto ya
del primer fólio ó sin nombre de autor--al lado de la copia de la _Suma
y narracion de los incas de Juan de Betánzos_, encuadernada en el mismo
códice L j 5, y de las mismas letras que la _Relacion de la sucesion y
gobierno de los incas_,--y con la informacion ó relacion de Hernando
Santillan acerca de las leyes y gobierno de esos soberanos, y quizá con
las de Polo de Ondegardo y Bravo de Sarabia, hechas en tiempo de los
vireyes don Antonio de Mendoza, conde de Nieva y marqués de Cañete, á
consecuencia de varias cédulas reales ordenando visitar los
repartimientos y encomiendas del Perú y averiguar si los indios
tributaban más ó ménos que en tiempo de sus señores naturales; y viendo
que trataba la misma materia que los otros, le atribuyó la misma
procedencia; refiriéndose probablemente en aquella visita á la famosa
que giraron en 1559 ó 60, gobernando el conde de Nieva, el licenciado
Briviesca de Muñatones y Diego de Várgas Carvajal.
"Este documento anónimo y mal titulado de la Biblioteca del Escorial, es
lo único contemporáneo ó casi contemporáneo que se conserva de la
Segunda parte de la Crónica del Perú de Pedro de Cieza de Leon.
Traslados suyos son el que ha publicado el señor la Rosa, el que se
guarda en la Academia de la Historia, hecho con bastante negligencia, y
el que existia en la rica coleccion del lord Kingsborough, del cual á su
vez procede el que envió Mr. Rich á Mr. Prescott con el _por_ en lugar
de _para Don Juan de Sarmiento_. Creo que el manuscrito de dicha parte,
propiedad de la persona á que me refiero en la nota de la página XXI de
mi prólogo, tampoco es original.[4]
"Herrera tomó tambien directamente de la copia escurialense, unas veces
á la letra, otras en extracto, ordenando á su modo los asuntos,
intercalando algunos trozos del libro sexto de la Historia natural y
moral de las Indias del P. Acosta, pero dejando intactos muchos de los
errores característicos de aquélla, el texto de los capítulos VI á XVII
del libro III, y I al VIII inclusive del IV de su Década V."
Las dos rectificaciones que los párrafos copiados necesitan son estas:
Primera: que me parece anduve muy ligero al indicar que la visita á que
se referia la nota puesta de otra mano y con posterioridad á la fecha
del MS. dirigido á don Juan de Sarmiento, era la del conde de Nieva y
comisarios, porque despues la he visto en documentos de la misma especie
y en otros interesantes en su mayor parte á la historia y geografía del
Nuevo Mundo, que de cierto proceden de la minuciosa y fructuosísima
visita que hizo al Consejo de las Indias su verdadero organizador, el
ilustre estadista Juan de Ovando, durante los años de 1568 á 1571, en
que pasó á presidirle. Pero no dejaré de observar, que la remision del
MS. de la _Segunda parte de la Crónica del Perú_, de Cieza--aunque en
calidad de anónimo y con otro título que el suyo propio--á don Juan de
Sarmiento, coincide con una órden que este presidente del Consejo de las
Indias dirigió á 29 de noviembre de 1563 al inquisidor de Sevilla
licenciado Andrés Gasco, mandándole "_que enviase al Consejo la Historia
de Cieza que tenia de mano_ y otro libro de Gonzalo Fernández de
Oviedo." Esta órden, incluida por Antonio de Leon Pinelo en los
extractos, copias y apuntes que hizo de los libros de registro de dicho
Consejo, siendo su relator, en un tomo voluminoso, que se conserva en la
Biblioteca de nuestra Academia de la Historia, es otra explicacion, por
lo ménos interina, del dudoso orígen del MS. del Escorial; pero da
segura noticia del paradero, hasta hoy desconocido, de las obras del
gran cronista del Perú, tres años despues de su muerte, en poder de una
persona que acaso fué su amigo y escogiera por testamentario, fiando en
su honradez y bondad públicas y notorias en Sevilla.
Segunda y más importante: que en realidad no existen los motivos que yo
creia para no publicar en esta BIBLIOTECA la Segunda parte de la crónica
de Cieza; porque despues de escrito el apéndice 6.º he llegado á saber
de una manera averiguada y positiva, que obstáculos muy sérios se oponen
hoy y se opondrán en muchos años á que termine su edicion el sábio
presbítero señor la Rosa; y no existiendo dichos motivos, era natural
que yo volviese á mi antiguo propósito, como he vuelto, resolviéndome á
reparar cuanto ántes el abandono que por unas cosas y otras padece la
primera historia del Perú que de tiempos anteriores á su conquista se ha
compuesto, y la vergüenza de que se siga atribuyendo por escritores de
nuestros dias á otro que no es su autor. Cual si la adversidad que
malogró la corta y trabajada vida del buen Cieza, se obstinase en
perseguirle aún en sus obras, á los tres siglos y medio de una oscura
muerte.
Por desgracia, una reparacion que satisfaga enteramente su memoria es
imposible. ¿Quién le devuelve ya el renombre que mereció gozar ántes que
nadie y desde 1552, de primer analista de los Incas y sus hechos? ¿El
inca Garcilaso de la Vega hubiera disfrutado hasta el presente el
monopolio de la autoridad en materia de antigüedades peruanas é historia
de aquellos monarcas, si la Segunda parte de la Crónica de Cieza hubiera
aparecido, como pudo, medio siglo ántes que _Los Comentarios Reales_? De
seguro que no.
Pero aún hay más; para el que se interese y se apasione--como á mí me
sucede--por la persona y los asuntos de Cieza, la pronta y completa
publicacion de sus obras es de suma importancia. Ningun historiador de
los que yo conozco ha sufrido en su fama de hombre honrado un entredicho
como el que le ha puesto el tosco narrador Pedro Pizarro en su _Relacion
del descubrimiento y conquista de los reinos del Perú_, acabada en 1571
y publicada, aunque tarde[5], ántes que los escritos que pretendia
desacreditar. "Porque he entendido, dice, hay otros coronistas que
tratan de ellas [las guerras civiles del Perú] aprovechándose de las
personas que en ellas se han hallado, de dos cosas: de informarse cómo
pasaron y de pedir interese por que les pongan en la corónica,
cohechándoles á doscientos y trescientos ducados porque les pusiesen muy
adelante en lo que escribian. Esto dicen hacia Cieza en una corónica que
ha querido hacer de oidas, y creo yo que muy poco de vista, porque, en
verdad, yo no lo conozco, con ser uno de los primeros que en el reino
entraron." Y si bien este ataque viene de quien, primero que atreverse á
manchar honras agenas, no le hubiera estado del todo mal lavar la suya,
con todo eso, el mejor abogado de Cieza es su crónica, y hasta que se
conozca y se publique, á ser posible, como yo lo he hecho con la GUERRA
DE QUITO, acompañada con documentos coetáneos que la justifiquen, la
fama del primero de los historiadores del Perú no quedará completamente
limpia.
Dos palabras acerca del sistema que he seguido en la ilustracion del MS.
que ve la luz en este tomo. El principal y casi exclusivo objeto de mis
notas ha sido purgarle de los infinitos errores introducidos en su texto
por un bárbaro copiante, sobre todo en los nombres geográficos y de
personajes, particularmente indígenas, y en las frases redactadas en
quíchua; pero dudo muy mucho haberlo alcanzado, así como me temo no
haber suplido algunas veces lo necesario para restaurar ciertos pasajes
faltos ó cuya lectura han hecho por extremo difíciles los yerros del
amanuense. He dejado intactas las cuestiones de fondo. Los hechos y
sucesos de los Incas y hasta sus nombres y genealogías varian
notablemente en los autores que de ellos tratan, que no son pocos; una
nota con pretensiones de ilustrar cualquier asunto de los que toca Cieza
en su libro, hubiera equivalido á una extensa Memoria llena de largas
citas y comentarios, y todas las notas juntas hubieran ciertamente
sumado cuatro veces más que el texto del manuscrito.