CLXVI.

Orfeo enamorado que tañia

Por la perdida Ninfa que buscaba,

En el Orco implacable donde estaba,

Con la arpa, y con la voz la enternecia.

La rueda de Ixion no se movia,

Ningun atormentado se quejaba;

Las penas de los otros ablandaba,

Y todas las de todos él sentia.

El son pudo obligar de tal manera,

Que en dulce galardon de lo cantado,

Los infernales Reyes condolidos,

Le mandáron volver su compañera,

Y volvióla á perder el desdichado;

Con que fueron entrambos los perdidos.

Obras Completas de Luis de Camões, Tomo II · 第 198 / 391 题