Cap. I. De un Enredo de Barrabas, que hizo el mal Dimoño, para
acabar de rematar á Fray Gerundio. 179
Cap. II. Sálense á passear Fray Blas y Fray Gerundio, y de las
ridículas reglas para predicar, que le dió aquel con todos
sus cinco sentidos. 190
Cap. III. Lee el Maestro Prudencio el Sermon de Santa Orosia;
da con esta ocasion admirables instrucciones á Fray Gerundio,
pero se rompe inútilmente la cabeza. 201
Cap. IV. Entra el Granjero la Cena; interrúmpese la
conversacion, y se vuelve á continuar sobre-mesa. 216
Cap. V. Estrena Fray Gerundio el oficio de Predicador Sabatino
con una Plática de Disciplinantes. 225
Cap. VI. Donde se refiere la variedad de los juicios humanos,
y se confirma con el exemplo de nuestro famoso Predicador
Sabatino, que no hay fatuidad, que no tenga sus protectores. 236