PODEROSÍSSIMO SEÑOR,

Con efecto no le ha havido desde Adan acá mas poderoso que V. ni le

havrá hasta el fin de todos los siglos. Quien trastornó toda la faz

de la Tierra, de modo que, á vuelta de pocas generaciones, apénas la

conoceria la madre que le parió? V. -- Quien fundó las Monarchías, y

los Imperios? V. -- Quien los arruinó despues, ó los trasladó á donde

le dió la gana? V. -- Quien introduxo en el mundo la distincion de

clases y gerarquías? V. -- Quien las conserva donde le parece, y las

confunde donde se le antoja? V. -- Malo es, que á V. se le ponga una

cosa en la cabeza, que solamente el Todo Poderoso la podrá embarazar.

Y si del poder de las manos hacemos tránsito al del juicio, del

dictámen, y de la razon, donde le hay, ni le ha havido mas despótico

ni absoluto? Sabida cosa es, que, despues del Derecho Divino y del

Natural, el Derecho de V., que es el de las Gentes, es el mas respetado

y obedecido en todo el mundo: esto aun en caso de que el Derecho de

las Gentes y el Natural sean distintos; controversia en que no quiero

embarazarme, porque para mi assunto importa un bledo. Lo cierto es,

que, una vez que V. mande, resuelva, decrete, y determine alguna cosa,

es preciso que todos le obedezcan; porque, como V. es todos, y todos

son V., es necessario, que todos hagan aquello, que todos quieren

hacer. No se me señalará otro Legislador mas respetado.

Parecióle á V. ser conveniente, que se llamassen Sabios los que sabian

ciertas materias, que fuessen tenidos por ignorantes los que las

ignoraban, aunque supiessen otras Artes quizá mas útiles, ó á lo ménos

tanto para la vida humana. Pues salióse V. con ello. En todo el mundo

el Theólogo, el Canonista, el Legista, el Philósopho, el Médico, el

Mathemático, el Crítico, en una palabra, el hombre de letras, es tenido

por Sabio; y el Labrador, el Carpintero, el Abañil, y el Herrero, son

reputados por ignorantes. A los primeros se les habla con el sombrero

en la mano, y se les trata con respeto; á los segundos se les oye, ó

se les manda con la gorra calada, y se les trata de tú. Esto por qué?

Porque assí lo ha querido el Público.

En consequencia de esto, y acercándome ya á lo que mas me importa, V.

solo (sí por cierto,) V. solo es el que da ó el que quita el crédito

á los escritos y á los Escritores; V. solo el que los eleva ó los

abate, segun lo tiene por conveniente; V. solo es que los introduce

en el Templo de la Fama ó los condena al Calabozo de la Ignominia; V.

solo el que los eterniza en la memoria ó hace, apénas ven la luz, que

entregados á las llamas, se esparzan sus cenizas por el viento. Dígolo

con osadía, pero con muchíssima verdad: no tienen los Escritores que

buscar fuera de V. sombra que los refrigere, árbol á donde se arrimen,

escudo que los defienda, proteccion que los assegure, ni Patrono que

los indemnize.

Permítame V. la flaqueza de que me cite á mi mismo. En el libro I, cap.

8, n. 15 de esta mi Historia, que lo es de lo passado, de lo presente,

y de lo futuro, me burlo (y á mi parecer con razon) de los que dedican

sus obras á Personages de la mas soberana elevacion, pensando, y aun

diciéndolo ellos mismos en las Dedicatorias, que de esta manera los

ponen á cubierto contra los tiros de la crítica, de la malignidad,

ó de la invidia. Pobres hombres! aún no los han desengañado tantas

experiencias! No ha havido en el mundo ni un solo Personage, que haya

sacado la espada para defender al Autor, que le busca por Mecénas; ni,

lo que mas es, aunque la sacara, pudiera defenderle. Demos que sea el

mas poderoso Monarca del mundo. Podrá colmar de honras al benemérito

Autor. Podrá hacer que en sus dominios ni se escriba, ni aun se hable

contra él, y que se tribute un exterior respeto á sus obras. Pero,

podrá embarazar, que la ignorancia, la mordacidad, ó la crítica

descontentadiza, no las muerda y no las despedaze á sus solas? Podrá

estorvar, que fuera de sus Estados no broten contra ellas tantos Zoylos

como Verdolagas?

Desengañémonos: solo V. tiene este gran poder, porque solo V. en este

particular (hablo de tejas abaxo) puede todo quanto quiere. Quiera el

_Público_, que nadie chiste contra una obra; ninguno chistará. Quiera

el _Público_, que todos la celebren interior y exteriormente; todos

la celebrarán. Quiera el _Público_, que se reimprima mil veces; mil

veces se reimprimirá. Y este poder no es limitado á estos ó aquellos

dominios; extiéndese por donde se extienden los dilatados ámbitos del

mundo. En qualquiera parte donde hay hombres, hay Público, porque el

Público son todos los hombres. Por lo ménos, el _PÚBLICO_, á quien yo

dedico mi Obra, este es: el _PÚBLICO_ de España, de Francia, de Italia,

de Alemania, el Tártaro, el Moscovita, el de la China, y el de las

Californias. Pues, si yo tuviesse la dicha de lograr, que todos los

hombres la tomassen debaxo de su proteccion, á quien havia de temer?

Hágome cargo de que esta fortuna es mas para pretendida, que para

esperada.

Pero, Señor, valga lo que valiere, yo á ella me acojo; de V. me amparo;

en solo V. solicito el patrocinio. Bien puede ser que la Obrilla no le

merezca; pero no lo desmerece la intencion. Soy con el mas profundo

respeto,

Historia del famoso predicador Fray Gerundio de Campazas, alias Zotes (1 de 2) · 第 14 / 61 题